En sus audios se escuchan pajaritos y el murmullo de un bebé que respira cerca suyo. Es Ana Karen G. Barajas hablando sobre su música desde su casa en una isla de Hong Kong, donde el tiempo corre por delante de Occidente. Desde allí, saca la tranquilidad y la realidad para anunciar el lanzamiento del nuevo álbum de Karen y los Remedios: “Bestiaria”.
Debió pasar una marea de procesos para finalmente tener al sucesor de “Silencio” (2023). Una covid en sus últimos días, un parto, un doctorado, cosas vitales. De ese tiempo surgieron las mujeres de “Bestiaria”: diosas y criaturas de distintas culturas y leyendas que habitan las canciones del álbum y reclaman, sin vergüenza y sin permiso, el lugar de lo femenino en este mundo.
La agrupación mexicana Karen y Los Remedios encuentra en las sonoridades del continente un territorio fértil para hacer lo suyo. El trío liderado por Ana Karen, junto a Jiony, Jonathan Muriel —productor de Ciudad de México— y Guillermo Berbeyer (Z.A.M.P.A.) en las guitarras, vuelve al terreno del larga duración siguiendo el camino que se trazaron hecho de cumbia rebajada con una pátina de trip-hop y pop de ensueño, y una voz que enraíza. La voz etérea de Ana Karen.
Antes de convertirse en una búsqueda sonora, ya formaban parte de su paisaje. Fueron criados en el barrio y ahora, sueltos por el mundo, desprenden las hilachas de lo que siempre les sonó de fondo.
Esta vez, el disco se macera en un néctar latino similar. Los escuchamos con esa misma impronta, pero con canciones que caminan también por los bordes de la balada, la cumbia más tradi, e incluso -más cañón- el cumbiatón y la 420.
12 figuras, 12 canciones
Así, en 12 temas, “Bestiaria” se despliega como una tirada de cartas: criaturas, símbolos y relatos que resuenan según quien los escuche. Karen y Los Remedios construye un universo donde las historias de las canciones se deslizan entre la magia, el deseo y el cuidado. Acaso también la muerte. Sus letras se bañan en ambigüedad para a veces mostrarse como un poema de amor. Otras veces, como espejos.
Por ejemplo, “Mayahuel”, una de las cumbias downtempo del álbum, narra la historia de la diosa mexica del maguey y la fertilidad. Entre imágenes de magia y sensualidad, invoca al espíritu que murió y cayó del cielo para renacer convertida en la plantita que nos regala el mezcal.
La primera canción abre el camino que el resto del disco recorre encantado. En “Curandera”, la voz espectral de Ana Karen se fusiona con un sintetizador de terror, arrastrado por el beat hacia la pista de baile. Sumida en el ritmo, viaja por pasajes de deseo y lascivia en temas más introspectivos como “Ninfa” o el cover magistral que KYLR hace de “Satanás”, de la Tropa Vallenata.
Sobre la luz y la sombra
De esos mundos de fantasía cae la fruta madura con su melaza. Para estos tiempos donde hace falta “más luz y cosas positivas”, como dice Ana Karen, “necesitamos música que nos alimente el espíritu, sin ignorar que existe nuestra parte más cruda”.
Por eso, la primera mitad de “Bestiaria” invita a la luz con sonidos y letras que hablan de deidades que cuidan, que crean. La segunda mitad deambula más por la noche.
“Hay una interdependencia de estas dos fuerzas complementarias que se necesitan para alcanzar la armonía de la existencia humana. Bestiaria es una invitación a entender y aceptar esa existencia, su dualidad, desde su poder y fragilidad”.
Ana Karen G. Barajas
Después de la música, las giras y un doctorado, con una vida nómada mientras ve crecer a su hijo, Ana Karen vuelve una y otra vez a las mismas mujeres. Figuras que atraviesan culturas y geografías, unidas por los mismos dolores y deseos, a las que Karen y Los Remedios ha prestado ritmo, cuerpo y voz. La invitación está hecha. Bienvenidos al parto de esta “Bestiaria”.
“Bestiaria” está disponible en vinilo y en todas las plataformas a partir de hoy, 9 de octubre de 2026.
Sobre Karen y Los Remedios
Karen y Los Remedios es un proyecto mexicano integrado por Ana Karen G. Barajas, Guillermo Berbeyer (Z.A.M.P.A) y Jiony. Su música fusiona cumbia, trip-hop, electrónica y ritmos latinos rebajados en una propuesta hipnótica y profundamente atmosférica.
A lo largo de su trayectoria, la banda se ha presentado en escenarios de México, Japón, Indonesia, España, Suiza, Estados Unidos y Hong Kong, incluyendo festivales como SXSW, Bahidorá, Festival de la Cité, Japan Cumbia Festival y Bali Spirit Festival. También participó en la reconocida sesión de KEXP en Seattle y abrió shows para Action Bronson en Nueva York.
Su música ha sido editada por sellos como ZZK Records, Mousike, VAA y Shika Shika, consolidando una audiencia internacional atraída por su mezcla de experimentación, sensibilidad pop y exploración sonora.

