Edgar Bajo el Agua y Hechicera Guadalupe Santamaría Negrete presentan nuevo disco llamado

“Culto La Aluzada: Unión estatal de experimentación sonora del Cerro Proaño y su Basílica de Guadalupe”

El doble disco reúne 25 canciones, tres horas de experimentación sonora y una colección de letras, historias y dibujos que reconstruyen los secretos de La Aluzada.

Con un profundo terror, Edgar Bajo el Agua y Hechicera Guadalupe Santamaría Negrete presentan “Culto La Aluzada: Unión estatal de experimentación sonora del Cerro Proaño y su Basílica de Guadalupe”, un proyecto que rescata del olvido un enigmático archivo musical cuya historia se remonta a 1968, cuando La Aluzada tomó por sorpresa al país tras el robo de este material en El Rubí, un salón ubicado a las afueras de Coahuila.

Este lanzamiento llega un mes después de “Campo, Puerta”, el disco de Edgar Bajo el Agua y Café Amargo, y abre un nuevo capítulo en la exploración sonora del artista. En esta ocasión, la historia se construye alrededor de un archivo perdido, una serie de grabaciones resguardadas durante décadas y el trabajo necesario para devolverlas al presente.

Lo que permaneció oculto en los bajos fondos de El Rubí hoy encuentra una nueva forma de existir. Entre Santiago y Yazaret, comenzó una labor de restauración, recopilación y archivo que permitió recuperar y completar los recursos necesarios para terminar este material sónico, conservado durante años entre los rastros de una historia que parecía condenada a permanecer enterrada.

El resultado es un doble disco compuesto por 25 canciones que conforman un universo de tres horas de experimentación sonora. Cada pieza forma parte de un conjunto de visiones, relatos y secretos que encuentran en el sonido una manera de manifestarse, reconstruyendo las huellas de un proyecto cuyo pasado está atravesado por el misterio.

Como parte de este lanzamiento, Edgar Bajo el Agua y Hechicera Guadalupe Santamaría Negrete presentan un adelanto de las 25 canciones que integran “Culto La Aluzada: Unión estatal de experimentación sonora del Cerro Proaño y su Basílica de Guadalupe”, acompañado de sus respectivas letras, historias y dibujos. Estos materiales amplían la experiencia más allá de lo auditivo y permiten adentrarse en las imágenes, los relatos y las interpretaciones que habitan el universo de La Aluzada.

La propuesta no se limita a recuperar grabaciones perdidas: también reconstruye la memoria de un acontecimiento que, desde 1968, permaneció escondido entre los vestigios de El Rubí. La restauración del archivo abre una ventana hacia una historia fragmentada, donde cada canción funciona como una pieza de un rompecabezas sonoro que invita a escuchar, leer e interpretar aquello que ha permanecido oculto durante décadas.

“Culto La Aluzada: Unión estatal de experimentación sonora del Cerro Proaño y su Basílica de Guadalupe” reúne música, escritura e ilustración en un mismo cuerpo de obra. Sus 25 canciones, acompañadas de sus respectivos materiales gráficos y narrativos, construyen una experiencia de tres horas que encuentra en el misterio uno de sus principales hilos conductores.

Entre archivos recuperados, historias inconclusas y sonidos que regresan desde el pasado, La Aluzada vuelve a escucharse. Lo que alguna vez quedó escondido en los bajos fondos de El Rubí ahora está listo para ser descubierto, aunque quizá no todas las respuestas se encuentren dentro de sus canciones.