En su tercer disco, Los Alternantes, el artista profundiza el cruce entre canción de autor, psicodelia y raíces latinoamericanas, ahora potenciado por una banda que aporta nuevas texturas, volumen e impulso.
Como una marcha pesada y decidida a través del viento y la memoria. Así suena Los Alternantes, el nuevo disco de Santino Beltramino (disponible desde el 25/5 en todas las plataformas), un trabajo que combina la oscuridad post-punk con ritmos latinoamericanos, la crudeza rock y una sensibilidad folk de fuerte carga atmosférica. Canciones con peso y vuelo en travesía entre el arraigo y la exploración.
El viaje de Santino Beltramino inicia en 2013, cuando comienza a crear y compartir sus canciones con guitarra y voz. Desde entonces, editó dos discos en ese formato, con los cuales recorrió escenarios de Argentina, Uruguay, España, Francia e Islandia. Una experiencia intensa de aprendizaje, búsqueda y transformación. Ese recorrido desemboca hoy en Los Alternantes, su tercer álbum y el primero hecho con banda, que imprime a su universo contundencia, vuelo y misterio.
Influenciado tanto por Don Cornelio y La Zona como por Jorge Cafrune, el rock nacional, la música rioplatense, el folklore argentino y la world music, Santino Beltramino construye un sonido denso, de psicodelia y grano grueso, donde las guitarras pintan destellos de luz sobre lo árido y el movimiento se vuelve trance y ritual.
Más que un punto de llegada, Los Alternantes de Santino Beltramino es una búsqueda activa, una voz en tránsito hacia su lugar de pertenencia. Este es un disco atravesado por paisajes, ritmos e historias, y que encuentra en la canción una forma de atravesar los recuerdos, darle cuerpo a una identidad viva y encontrar lo que permanece cuando todo está en movimiento.

