Pankow’s: cambiar de piel sin perder el pulso

Desde Lanús, la banda de rock alternativo encuentra en “Piel Serpiente” un territorio donde conviven deseo, tensión y una energía guitarrera que mira de frente al rock argentino contemporáneo.

Hay algo particularmente rockero en la idea de cambiar de piel. Dejar atrás una versión de uno mismo, atravesar una transformación y salir del otro lado con algo todavía reconocible, pero distinto. En “Piel Serpiente”, el nuevo single de Pankow’s, esa imagen se convierte en el centro de una canción atravesada por el deseo, la seducción y una relación donde el juego de poder nunca termina de revelar quién está realmente al mando.

La banda nació en Lanús, Zona Sur del Gran Buenos Aires, en agosto de 2025, pero su sonido parece partir de una inquietud bastante más antigua: hacer rock sin necesidad de elegir demasiado pronto una única etiqueta. Mauro Pankow —voz, piano y guitarra—, Fran Carabajal —bajo y coros—, Gonzalo Guevara —guitarra— y Lucas Rodríguez —batería— construyen una propuesta en la que las guitarras tienen peso, la base empuja y las canciones conservan un espacio central para las letras.

El proyecto comenzó a tomar forma a partir del encuentro de sus integrantes y de la recomendación de su amigo y productor Leandro Verini. Desde entonces, Pankow’s fue creciendo alrededor de una premisa sencilla: cuatro músicos haciendo música porque es lo que quieren hacer. Puede parecer una declaración elemental, pero en un contexto donde las bandas suelen nacer pensando inmediatamente en su posicionamiento, sus referencias o su posible audiencia, hay algo genuino en esa decisión.

“Piel Serpiente”, estrenada el 6 de septiembre de 2026, representa una de las caras más intensas de esa búsqueda. La canción se mueve sobre una base de rock alternativo potente, con las guitarras al frente y una interpretación que sostiene la tensión sin convertirla en artificio. Hay oscuridad, pero también melodía; hay contundencia, aunque la canción no abandona la intención de construir un clima.

La serpiente funciona como una metáfora precisa. Su capacidad para mudar la piel permite hablar de transformación, pero también de deseo y peligro. En Pankow’s, esa figura se convierte en una relación cargada de atracción, donde la seducción puede confundirse con una disputa y el deseo con una forma de poder. La canción no intenta resolver esa tensión: la deja abierta, respirando entre riffs y melodías.

Esa dualidad también aparece en la identidad general de la banda. Sus canciones pueden partir de lugares introspectivos y emocionales para después desplazarse hacia terrenos más crudos y enérgicos. En su repertorio aparecen “Cansado”, “Fantasma”, “DALPRA”, “Fría Realidad”, “Cancer” y ahora “Piel Serpiente”, una serie de canciones que funciona menos como una colección de géneros que como un registro de diferentes estados emocionales.

Entre esas coordenadas aparece una referencia concreta: Airbag, una influencia que ayuda a entender parte de la relación de Pankow’s con la tradición del rock argentino de guitarras, aunque la banda todavía se encuentra en pleno proceso de definir sus propios códigos.

La llegada de Lucas Rodríguez durante 2026 terminó de completar la formación actual y aportó el engranaje necesario para consolidar el funcionamiento del grupo en vivo. Allí es donde buena parte de la propuesta de Pankow’s adquiere otra dimensión: batería, bajo y guitarras trabajando como una unidad, mientras la voz y las letras mantienen el centro narrativo de las canciones.

No hay en la banda una intención de encerrarse dentro de una única sonoridad. Su punto de partida es el rock alternativo, pero el verdadero recorrido parece estar todavía abierto. Pankow’s puede moverse entre lo introspectivo y lo visceral, entre una canción construida alrededor de una experiencia personal y otra que busca directamente el impacto físico del volumen.

“Piel Serpiente” aparece, entonces, como una fotografía de un momento específico de ese proceso. Una banda joven, todavía construyendo su identidad, que encuentra en el escenario y en cada nueva canción una manera de descubrir qué quiere ser.
Desde Lanús hacia otros públicos, Pankow’s avanza sin demasiadas explicaciones y con una lógica que puede resultar más importante que cualquier estrategia: canción a canción, escenario a escenario.

Quizás por eso la imagen de la serpiente funciona tan bien. Cambiar de piel no significa necesariamente convertirse en otra cosa. A veces significa crecer, dejar atrás una forma anterior y conservar, debajo de todo, el mismo pulso.

Y Pankow’s recién está empezando a descubrir hasta dónde puede llevarlo ese pulso.

Pankow’s fue creciendo alrededor de una premisa sencilla: cuatro músicos haciendo música porque es lo que quieren hacer.