En un mundo acelerado que a menudo parece olvidar el valor de la pausa, la artista donostiarra Karen Ortiz de Guinea regresa con una propuesta independiente que huye de las corrientes comerciales para refugiarse en la honestidad de la palabra. Grabado en los Muir Estudio de Donostia bajo la producción de Yon Vidaur, su nuevo tema se erige como una profunda composición de pop-rock que combina la melancolía por los tiempos idos con un canto inquebrantable a la esperanza.
Determinadas canciones no nacen del simple oficio de juntar notas, sino de una imperiosa necesidad de sanación, de un impulso primario que busca devolver la belleza a un paisaje social desdibujado. «La vida es mucho más» brota como una crónica tan dolorosa como necesaria sobre la decadencia vital e individual que define los tiempos actuales. A través de una instrumentación orgánica y evocadora, la creadora vasca teje un lienzo donde el lamento ante la pérdida de valores en el panorama cultural se entrelaza con una firme promesa de resistencia. Es, en esencia, un recordatorio de que, a pesar del ruido exterior, de la prisa y del vacío que a veces amenaza con colonizar la creación artística, siempre sobrevive un refugio inviolable dentro del corazón humano, un espacio sagrado donde la verdad permanece intacta frente a las tempestades ajenas.
La arquitectura de la pieza se sostiene sobre la propia Karen Ortiz de Guinea, cuya voz madurada en la honestidad de los directos en solitario guía la composición mientras dialoga de forma natural con su piano, sus teclados y el latido tradicional de su acordeón. Para terminar de perfilar esta atmósfera íntima, se ha rodeado de una banda excepcional, con la delicada textura de la guitarra acústica de Mikel Agirre Urkizu, el sostén rítmico del bajo del propio Yon Vidaur y la sutil percusión de Oriol Flores. El resultado es una pieza que abraza al oyente desde los primeros compases, priorizando la calidez instrumental y la verdad del directo frente a la frialdad de la edición digital.
Claves de una trayectoria incombustible: El idilio de Karen Ortiz de Guinea con la música comenzó a los cuatro años de edad a los mandos de un acordeón. Desde entonces, el arte de componer se ha convertido para ella en el único territorio donde habita la verdadera libertad. Su sensibilidad y solvencia técnica la han llevado a colaborar con figuras de la talla de Elliott Murphy, Revólver, Amateur o la Vargas Blues Band, llegando a ser producida por el propio Javier Vargas.
Actualmente, mientras ofrece íntimos recitales acústicos, la compositora se encuentra sumergida en la gestación de su esperado álbum en solitario, un trabajo de larga duración concebido también bajo el amparo creativo de Muir Estudio y del cual este sencillo es su primera y poética piedra angular.

