Con una propuesta más cinematográfica, orgánica y emocional, la cantautora argentina presenta un trabajo conceptual que explora el paso del tiempo, la nostalgia, el crecimiento y las experiencias que nos transforman.
Después de presentar “Déjà vu” y “Aterrizar”, Uma German lanza “El Jardín de las Horas”, un EP que marca un punto de inflexión en su carrera y abre las puertas a una nueva etapa artística, acompañada por un rebranding visual y sonoro que amplía su universo creativo.
Inspirado en universos literarios como Alicia en el país de las maravillas y El Principito, “El Jardín de las Horas” propone un recorrido por el paso del tiempo, la nostalgia, el crecimiento personal y las huellas que dejan aquellas experiencias que, de una u otra manera, nos transforman.
Grabado en Buenos Aires y producido por Gustavo “Tavo” Lozano, el EP presenta una propuesta más madura, orgánica y conceptual, en la que las canciones funcionan como distintas puertas de entrada a un mismo universo. La música, la narrativa y la identidad visual se encuentran para construir una obra que busca correrse de la lógica de la inmediatez y darle lugar a canciones que invitan a detenerse, sentir y reconocerse.
Como focus track del EP, “Todo mal” presenta una de las caras más desafiantes de este nuevo universo. Con una energía irónica, directa y actitudinal, la canción habla del tiempo como cicatriz y de cómo determinadas experiencias dolorosas pueden modificar para siempre nuestra manera de mirar lo que viene después.
Entre cuerdas cinematográficas, influencias pop y una interpretación desafiante, “Todo mal” transforma una herida en fortaleza y encuentra incluso humor en aquello que alguna vez dolió. La canción parte de una idea sencilla pero poderosa: después de atravesar ciertos golpes, algunas cosas dejan de pesar tanto.
Mientras “Déjà vu” exploraba el amor, la memoria y esa extraña sensación de haber vivido algo antes, y “Aterrizar” se detenía en la ansiedad de crecer y en la presión de sentir que deberíamos estar en otro lugar, “El Jardín de las Horas” reúne esas distintas miradas para construir una reflexión más amplia sobre el tiempo y todo aquello que sucede mientras intentamos encontrar nuestro propio ritmo.
El proyecto funciona también como un puente entre la artista que Uma German fue hasta ahora y la identidad que comienza a consolidar de cara a sus próximos lanzamientos. Después de construir una audiencia joven y una identidad autoral a través de su segundo álbum, Dependencia Emocional, Uma expande su propuesta hacia un universo más cinematográfico y conceptual, sin perder la cercanía y accesibilidad que atraviesan sus canciones.
En un contexto donde gran parte del pop contemporáneo está atravesado por la inmediatez, Uma apuesta por construir mundos, historias y canciones capaces de acompañar procesos emocionales. Esa combinación entre una narrativa conceptual y canciones cercanas se convierte en uno de los rasgos distintivos de su propuesta, conectando el pop contemporáneo con el universo de los cantautores.
“El Jardín de las Horas” representa así mucho más que un nuevo lanzamiento: es el punto de partida de una nueva identidad artística para Uma German y el primer paso hacia una etapa de mayor expansión creativa.
Luego de consolidarse con Dependencia Emocional, compartir escenario con artistas como Zoe Gotusso, Vos Veis, Mother Flowers e Irepelusa, y presentarse en salas como Niceto, Groove y La Tangente, Uma German continúa construyendo una propuesta autoral que busca crecer junto a una nueva generación de oyentes en Argentina, Latinoamérica y España.
Con “El Jardín de las Horas”, Uma abre una nueva puerta: una invitación a mirar hacia atrás, entender lo que pasó y, finalmente, aprender a habitar el tiempo propio.

