El primer EP de Syot, Flowers in the End, abarca disco, soul, indie y pop psicodélico. La banda emergente europea deja que los cencerros, sintetizadores Juno, guitarras funky, percusión en directo, ecos de cinta y falsetes superpuestos aporten a cada canción su propio carácter aunque todas dentro del mismo mundo emocional: personas que se pierden en el amor, en la soledad y unas en otras, mientras se aferran a las amistades que perduran cuando todo lo demás se desmorona.
Para Syot, las flores del título del EP y la canción homónima son los amigos y seres queridos que permanecen a pesar del desengaño, la confusión y los cambios. Al final de todo, Kai, Tino, Oscar y Henri siguen siendo cuatro chicos que van encontrando su camino juntos, ahora guiados por el productor Yves Lennertz (Collignon, YĪN YĪN). Sebastian Jones (Momma, Hayden Everett, Jai) fue el encargado de la mezcla y Paul Gold (Grizzly Bear, LCD Soundsystem) de la masterización.
“Las canciones surgieron a partir de viejos demos grabados entre clases, antes de que Syot existiera plenamente como grupo. Trabajar con Yves nos enseñó a alejarnos del ordenador y a confiar en lo que surge cuando cuatro personas tocan juntas en una misma habitación. Al mismo tiempo, queríamos conservar el alma extraña e imperfecta de esas primeras maquetas. El EP recoge nuestro proceso de aprendizaje para convertirnos en una banda, al tiempo que escribimos sobre personas que aún están descubriendo cómo estar cerca unas de otras” -Syot
El focus track, “Strangers” centra su atención en la conexión humana. La canción narra la historia de alguien a quien la mayoría de las interacciones le resultan aburridas o incómodas. Sin embargo, esos mismos desconocidos pueden recordarte de forma inesperada que las personas estamos hechas para conectar. Impulsada por una percusión inquieta, maracas y un ritmo enérgico, casi con tintes de rock, la canción es uno de los momentos más físicos del EP.
El puente calma brevemente el ambiente antes de que el tema vuelva a explotar, con la frase “No te acerques demasiado, porque ¿y si me gusta?”, que revela que el verdadero miedo no es el aburrimiento, sino la posibilidad de que otra persona llegue realmente a tu corazón.

