Desde San José, Costa Rica, Synchromak presenta “BABY”, una producción que marca la evolución de su identidad artística hacia una propuesta de pop latino más versátil, bailable y conectada con las nuevas tendencias sonoras. El lanzamiento representa una transformación creativa para el artista, quien anteriormente trabajaba bajo el seudónimo Och8$eis, enfocado principalmente en el rap y el hip-hop, antes de ampliar su exploración musical a través de su experiencia como DJ y productor.
La canción nace del deseo de dedicar un tema a esa persona que despierta atracción no solamente por su apariencia física, sino también por su personalidad, actitud y manera de afrontar la vida. A partir de esta premisa, “BABY” desarrolla un mensaje que conecta el romance con la construcción de vínculos afectivos sanos, la reciprocidad emocional y la importancia de vivir el presente con mayor conciencia.
En el apartado sonoro, el sencillo explora diferentes matices del afrobeat, acompañado de teclados, guitarras melódicas y armonías vocales que aportan profundidad y una atmósfera envolvente. La producción musical estuvo a cargo de Gore Ocean, con quien Synchromak desarrolló un proceso de colaboración a distancia durante aproximadamente un mes, mediante intercambios creativos por correo electrónico e Instagram.
Aunque la composición partió de una idea original concebida por el propio Synchromak, la participación de Gore Ocean permitió llevarla hacia una dirección musical más contemporánea. Los arreglos y la producción general transformaron la propuesta inicial, que contemplaba una sonoridad acústica con elementos de reguetón, en una pieza con identidad afrobeat y una orientación más fresca, dinámica y bailable.
El lanzamiento también destaca por su propuesta audiovisual independiente. En su faceta como diseñador gráfico, productor y DJ, Synchromak asumió la creación de un videoclip con estética animé, construido a partir de personajes y paisajes diseñados individualmente y posteriormente animados con ayuda de herramientas de inteligencia artificial.
La narrativa visual presenta situaciones relacionadas con el vínculo afectivo entre dos estudiantes, un chico y una chica, en una ciudad futurista inspirada en un pueblo japonés. Para materializar esta visión, el artista trabajó escena por escena mediante instrucciones detalladas y secuencias breves, cuidando la continuidad entre los fragmentos para conseguir el flujo narrativo deseado. El resultado refleja una búsqueda estética que integra diseño, animación digital y nuevas posibilidades creativas impulsadas por la tecnología.
Con “BABY”, Synchromak consolida una nueva dirección artística en la que convergen sus raíces en el hip-hop, su experiencia detrás de las tornamesas y su interés por los ritmos latinos y las sonoridades globales. Esta evolución amplía su campo de exploración musical sin limitarlo a un único género y abre nuevas posibilidades para su desarrollo como intérprete y creador.
De cara al futuro, el artista costarricense busca conectar con nuevas audiencias y expandir su música hacia otros mercados, con la intención de establecer colaboraciones internacionales con productores y artistas afines, participar en festivales, realizar presentaciones en distintos países y fortalecer su comunidad digital a través de YouTube.
Más que una canción romántica, “BABY” representa una invitación a expresar lo que se siente, apostar por las conexiones genuinas y disfrutar el presente, mientras Synchromak proyecta una identidad musical renovada, marcada por la experimentación, la sensibilidad melódica y una visión audiovisual propia.

