El pasado 25 de mayo, el cantautor argentino Pablo Rodaz lanzó oficialmente El reflejo de tu voz, su segundo álbum de estudio: una obra de latin pop compuesta por once canciones donde la emoción ocupa el centro de cada arreglo, cada interpretación y cada historia.
Con una identidad construida entre la balada romántica, el pop latino y el rock melódico, Rodaz entrega un disco que funciona como un viaje emocional sobre el amor, la pérdida, la esperanza y el crecimiento interior. A través de melodías cálidas, letras honestas y una producción elegante, el artista reafirma una propuesta musical que apuesta por la sensibilidad en tiempos dominados por la velocidad digital.
El álbum encuentra uno de sus puntos más fuertes en “Llegaste tú”, el sencillo que abrió esta nueva etapa artística. La canción retrata el paso de un estado de oscuridad emocional hacia la esperanza, transformando la vulnerabilidad en una experiencia luminosa. “Habla desde un estado gris, nublado, de desesperación. Y aparece algo o alguien con su brillo que me saca de ahí”, explicó el artista sobre el concepto del tema.
Musicalmente, el disco se mueve entre baladas atmosféricas, canciones de latin pop contemporáneo y momentos donde el rock melódico aporta profundidad instrumental. Temas como “Cuando te volví a ver”, “Iré a buscarte”, “Sonríeme”, “Noches desiertas” y “Qué manera de perderte” consolidan un repertorio donde las emociones aparecen narradas con cercanía y honestidad.
La producción musical estuvo a cargo de Cristian López, quien también trabajó en la ingeniería de grabación y en el desarrollo sonoro integral del proyecto. El álbum fue mezclado y masterizado por Edu Pereyra, aportando un acabado moderno y cálido que potencia el clima íntimo de las canciones.
A nivel instrumental, El reflejo de tu voz reúne un equipo de músicos que aporta riqueza y sensibilidad a cada composición. Entre ellos destacan Alan Brotzmann en pianos y sintetizadores, Max Kamienomosky en bajo y guitarras, Roberto Vanini en batería, Matías Naza en guitarras y Luna Sujatovich en coros, cuya participación suma profundidad armónica y emocional a gran parte del álbum.
Canciones como “Días olvidados”, “El juego del destino”, “Quédate afuera” y “Ya no eres para mí” muestran además una evolución compositiva más madura, donde Rodaz explora vínculos humanos, despedidas y procesos personales desde una mirada introspectiva pero esperanzadora.
La historia de Pablo Rodaz con la música comenzó desde muy pequeño. A los seis años ya imitaba frente al televisor a artistas como Juan Luis Guerra, José Luis Perales y Dyango. Más adelante, influencias como Axel, Diego Torres, Luis Fonsi, Sin Bandera, Camila y Alejandro Fernández terminaron moldeando el universo sonoro que hoy define su identidad artística.
Autodidacta en guitarra y piano, Rodaz transformó sus poemas y escritos personales en canciones, desarrollando un estilo donde cada composición funciona como una historia cantada. Desde 2019 trabaja junto a Cristian López, una colaboración clave para darle cohesión y madurez a su sonido.
Con El reflejo de tu voz, Pablo Rodaz no solo presenta un nuevo álbum: abre una etapa artística más profunda y consciente, donde la música aparece como refugio emocional y espacio de conexión genuina. En un contexto donde muchas producciones buscan impacto inmediato, el artista argentino apuesta por canciones que invitan a detenerse, sentir y escuchar con calma.
“Habla desde un estado gris, nublado, de desesperación. Y aparece algo o alguien con su brillo que me saca de ahí”

