Miradas Oscuras en Cine York

El terror también puede tener una mirada propia. Miradas oscuras reúne películas de producción nacional que se meten con el género desde lugares inesperados: monstruos que aparecen en el paisaje argentino, cuerpos atravesados por la violencia, presencias que no sabemos explicar y miedos que parecen venir de mucho más cerca de lo que imaginábamos.

Alejandro Fadel convierte la cordillera mendocina en territorio de pesadilla en Muere, monstruo, muere. Pedro Martín-Calero, en El llanto, trabaja sobre una amenaza que atraviesa el tiempo y une a tres mujeres, haciendo del sonido, la mirada y aquello que permanece fuera de campo herramientas para construir el miedo. ¿Qué clase de joven le abre la puerta a un vampiro? mira el terror desde otro lugar: el de la memoria, el archivo y la fascinación por aquello que podría haberse perdido. Boom Boom Kid y Martiniano Zurita recuperan Drácula en Campana, un pequeño clásico de culto, para volver sobre una escena artesanal, musical y creativa que encontró en el hacer una forma de identidad. Miradas oscuras: una selección de cine nacional para comprobar que también sabemos dónde esconder nuestros monstruos.

MIRADAS OSCURAS
Jueves 29 de octubre – 18 y 20.30 hs
viernes 30 de octubre – 18 hs
CINE YORK
(Juan Bautista Alberdi 895, Olivos)
Entrada no arancelada. Acceso por orden de llegada. Capacidad limitada

JUEVES 29.10
18 hs
El llanto
Dir. Pedro Martín-Calero
Sinopsis:

Algo acecha a Andrea, pero nadie sabe lo que es. Hace veinte años, la misma presencia aterrorizaba a Marie. Camila fue la única persona que pudo comprenderlas, pero nadie les creyó. Al enfrentarse a esa amenaza, las tres escuchan el mismo sonido: un llanto.
Reseña:
¿Y si el monstruo no necesitara aparecer para hacernos sentir que está ahí? En El llanto, Pedro Martín-Calero construye el terror alrededor de una presencia que atraviesa veinte años, tres mujeres y dos países. La amenaza aparece vinculada a las imágenes, las cámaras, los teléfonos y aquello que vemos —o creemos ver— en una pantalla. El debut del director, premiado en San Sebastián por su dirección, trabaja el miedo desde la atmósfera, el sonido y la puesta en escena, pero también propone una lectura sobre la violencia que persigue a sus protagonistas. Entre España y Argentina, El llanto convierte una presencia sobrenatural en algo más inquietante: un miedo que parece poder repetirse, heredarse y volver a aparecer.

20:30 hs.
¿Qué clase de joven le abre la puerta a un vampiro?

Dir. Boom Boom Kid (Carlos Damián Rodríguez) y Green Martino (Martiniano Zurita)
Sinopsis:

Boom Boom Kid y Martiniano Zurita hallan un Super 8 perdido, Drácula en Campana. Vuelven a su ciudad para rastrear a sus autores. Entre archivo y música lo-fi surge una escena joven y artesanal que encendió el rock under argentino.
Reseña:
Boom Boom Kid y su ópera prima confirman lo que siempre supimos: su capacidad, como diría David Obarrio, para “oír el latido de las cosas pequeñas, que confirman sus gustos”. Su Santo Grial en esta maravilla es el corto Drácula en Campana, de Titi Ramírez, un clásico de culto casero y latinoamericano, y BBK y pandilla salen a escuchar, capturar y respetar relatos que marcan una aventura —la de crear, la de ser joven, la del saber, la del capricho, la de no dejar que mueran las cosas que viven en nuestra sangre—. La hiperacción creativa de BBK se convierte aquí en una clase de cine, sobre cómo enamorarse de las cruces pasadas y presentes de otros, de la creatividad con y sin campanas, y de la ferocidad de saber que lo único feo es no tener por qué vivir. (Texto de Juan Manuel Domínguez para Catálogo Bafici 2026).

VIERNES 30.10
18 hs
Muere, monstruo, muere
Dir. Alejandro Fadel
Sinopsis:

Al pie de los Andes nevados, Cruz, oficial de la policía rural, investiga el hallazgo del cuerpo de una mujer decapitada. No será la única. Cruz es amante de Francisca, esposa de David, quien es acusado de los crímenes y enviado a un hospital psiquiátrico. David atribuye las muertes a la inexplicable y brutal aparición del “Monstruo”. Cruz tropieza con una extraña teoría que involucra un misterioso mantra grabado en su cabeza: Muere, Monstruo, Muere.
Reseña:
Alejandro Fadel lleva el terror hasta un lugar inesperado: la cordillera mendocina. Lo que empieza como una investigación policial por el asesinato de una mujer se convierte en un viaje cada vez más extraño hacia el monstruo, la violencia, el deseo y la locura. Fadel mezcla horror, policial, western y pesadilla sin quedarse demasiado tiempo en ninguno de esos territorios. Hay sangre, cuerpos mutilados, paisajes imponentes y una criatura verdaderamente monstruosa, pero también una película que juega con la idea de que el mal puede ser algo mucho más difícil de identificar. Presentada en Cannes en Un Certain Regard, Muere, monstruo, muere es una de esas películas en las que el terror argentino deja de pedir permiso y se vuelve completamente extraño.