GRATIS: Sinfonía N°1 “Titán” y cuarto movimiento de la Sinfónia N°3 de G. Mahler y obras de Anatoli Liadov y Richard Strauss

En el marco del ciclo “La Sinfónica académica”, la Orquesta Sinfónica Nacional te invita a disfrutar del Concierto Final del Seminario de Posgrado Internacional para jóvenes directores, a cargo del Mtro. Emmanuel Siffert y organizado por el elenco nacional junto al Departamento de Artes Musicales y Sonoras de la Universidad Nacional de las Artes (UNA).

El concierto se desarrollará en forma gratuita en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad, con la dirección de jóvenes directores seleccionados, nacidos en Argentina, Brasil, Venezuela, Chile y Ecuador. Además, la velada contará con la participación de Carla Filipcic Holm (soprano) y María Luisa Merino Ronda (mezzosoprano).

La Orquesta Sinfónica Nacional interpretará Kikimora de Anatoli Liadov, Septiembre de Cuatro últimas Canciones de Richard Strauss, el cuarto movimiento “O Mensch! Gib Acht! de la Sinfonía N°3 de Gustav Mahler y su Sinfonía N° 1, en re mayor “Titán”.

Sobre el programa:
Anatoli Liadov: Kikimora, op. 63

El nombre de Anatoli Liadov está íntimamente ligado a la historia de la música rusa de fines del siglo XIX y principios del XX, tanto por sus propias creaciones como por el renombre que alcanzaron algunos de sus alumnos. También existen anécdotas que dan cuenta de su lentitud para la composición; la más famosa de ellas es el encargo que Sergei Diaghilev le realizó de la partitura de El pájaro de fuego, que Liadov nunca llegó a componer; desesperado, el empresario de los Ballets Russes recurrió entonces a un joven compositor llamado Igor Stravinsky, al que esta obra (“su” Pájaro de fuego) catapultaría al éxito. Su “leyenda para orquesta” Kikimora (1909) está inspirada en una figura fantástica de la mitología eslava: el espíritu maléfico de los hogares del campo que aterroriza a sus habitantes. “Desde el amanecer hasta el atardecer, el gato del mago deleita a Kikimora con fantásticas historias de tiempos antiguos y lugares lejanos, mientras Kikimora se mece en una cuna hecha de cristal. Le lleva siete años alcanzar la madurez, momento en el que su cabeza no es más grande que un dedal y su cuerpo no es más ancho que un hilo de paja. Kikimora hila lino desde el anochecer hasta el amanecer, con malas intenciones para el mundo”, escribió Liadov en una nota descriptiva. A través de una orquestación llena de imaginación y color (y que incluye celesta y xilofón), la partitura describe el devenir de Kikimora desde su origen hasta su recorrido siniestro.

Richard Strauss: «September» («Septiembre»), op. póstumo
Sobre el final de su vida, la lectura de un poema de Joseph von Eichendorff despertó en el anciano Strauss la voluntad de hacer de él una canción para soprano y orquesta; más tarde, los poemas de su contemporáneo Hermann Hesse inspiraron otras tres canciones. El resultado, completado en 1948, conforma hoy un ciclo conocido como Cuatro últimas canciones, aunque el título es de Ernst Roth, quien supervisó la edición póstuma. Strauss no dio un orden definitivo a las canciones: el orden de composición, de estreno y de publicación son diferentes. «September» («Septiembre») pinta el declive del verano, en un clima sobrevolado por un motivo que enuncian maderas y cuerdas agudas y que será retomado por la voz. Solo ocho meses separaron las muertes de Strauss, el 8 de septiembre de 1949, y de su esposa, la soprano Pauline de Ahna, el 13 de mayo del año siguiente. Apenas nueve días después, el 22 de mayo, nacían a la vida pública estas cuatro canciones en su estreno mundial en Londres a cargo de Kirsten Flagstad y Wilhelm Furtwängler.

Mahler: “O Mensch!”, cuarto movimiento de la Sinfonía n° 3 en re menor
Gustav Mahler dio forma a su Tercera sinfonía durante los veranos de 1895 y 1896, que pasó en Steinbach am Attersee, en su descanso como Kapellmeister en la Ópera Estatal de Hamburgo. Originalmente concebida en siete movimientos (que daban cuenta de una progresión ascendente en la cadena del ser, desde la materia inanimada hasta el amor divino), la obra fue escrita bajo la influencia de los escritos de Nietzsche y otros filósofos; finalmente Mahler descartó el séptimo movimiento, que más tarde utilizó como final de la Cuarta sinfonía, y también retiró los subtítulos. El cuarto movimiento tiene como protagonista a la voz de contralto, con el texto de la “Canción de medianoche” (“Mitternachtslied”) de Así habló Zaratustra de Nietzsche. En una atmósfera orquestal de misterio y meditación profunda, el canto se eleva como una meditación sobre el dolor y la profundidad del placer.

Mahler: Sinfonía n° 1 en re mayor
Previamente, durante su período como subdirector de la Ópera de Leipzig, Mahler compuso su Sinfonía n° 1 en re mayor, aunque la obra incorpora material de creaciones anteriores, puntualmente el ciclo Lieder eines fahrenden Gesellen (Canciones de un caminante) y otras melodías juveniles. La génesis de la obra está íntimamente ligada a la crisis sentimental que el joven compositor sufrió por la cantante Johanna Richter en Kassel; por esta razón Bruno Walter, su discípulo y colaborador, calificó esta sinfonía como «el Werther de Mahler», en alusión a la trágica novela epistolar de Goethe. El estreno de la primera versión, en cinco movimientos, tuvo lugar en Budapest en 1889, con no muy buena recepción. Para un segundo concierto, que tuvo lugar en Hamburgo cuatro años después (y que incluyó el estreno del ciclo de canciones Des Knaben Wunderhorn), Mahler revisó la partitura e incluyó el subtítulo Titán, en referencia a la novela homónima del escritor Jean Paul e incluyendo explicaciones programáticas al respecto, aunque aclaró que la obra no se basaba en el libro. En 1896, Mahler volvió a dirigir esta sinfonía, ya sin el subtítulo y los comentarios programáticos, y sin el segundo movimiento original («Blumine»); así la obra tomó su forma definitiva en cuatro movimientos. El primero, Langsam. Schleppend / Wie ein Naturlaut – Allegro molto con brio, comienza con una introducción que recrea una enigmática atmósfera, sobre armónicos de las cuerdas, con fanfarrias en la lejanía y la evocación del canto del cucú; el tema principal del Allegro está tomado de la segunda de las canciones del ciclo Canciones de un caminante, «Ging heut’ morgens übers Feld» («Cuando caminaba por el campo esta mañana»). El segundo movimiento, marcado Scherzo: Kräftig bewegt, apela a un rústico ritmo de danza, un típico Ländler en el que reaparecen ecos de su canción «Hans und Grete». Le sigue una ecléctica Marcha Fúnebre: Feierlich und gemessen, inspirada en un grabado de Moritz von Schwind El entierro del cazador; aparecen elementos diversos, como una variante en modo menor de la famosa canción infantil Frère Jacques, elementos de la música klezmer y una cita de otra de las Canciones de un caminante. El «grito de un corazón profundamente herido» (Dall’ inferno al paradiso) marca el estremecedor comienzo del movimiento final; nuevamente, Mahler construye un colosal mosaico en el que confluyen una cita de la Sinfonía Dante de Liszt, material del primer movimiento y un climático canto de victoria.

Directores invitados (por orden alfabético) :
• Angulo, Fernando
• Alessandroni, Danisa
• Balduzzi, Clara
• Beracochea Noé, Juan Ignacio
• Ingignoli, Darío
• González Ramírez, Cristobal
• Luján Berman, Erik
• Martinelli, Valeria
• Müller, Javier
• Parodi, Clara

Repertorio:
• Anatoli Liadov: Kikimora, op. 63
• Richard Strauss: «September» («Septiembre»), op. póstumo
• Mahler: “O Mensch!”, cuarto movimiento de la Sinfonía n° 3 en re menor
• Mahler: Sinfonía n° 1 en re mayor “Titán”

Fotografías (crédito: Santiago García- DNEE)