Illegal Mind regresa con “Never Wanted”, un tema que se aleja de la idea tradicional de rebelión. En lugar de luchar contra el sistema, la canción existe dentro de él mientras se niega a sincronizarse plenamente con sus expectativas. Construida en torno a la repetición, la moderación y la claridad, en lugar de la escalada emocional, la pista se centra en una decisión que ya ha sido tomada: la normalidad no es universal, es opcional.
Liderado por Maxx Dee, Illegal Mind continúa explorando temas de autonomía, condicionamiento social y participación selectiva. “No abandoné el sistema”, explica Maxx. “Simplemente dejé de sincronizarme con él”. Esa mentalidad define el núcleo de “Never Wanted”, reflejando una vida vivida de forma adyacente al guion predeterminado en lugar de estar totalmente dentro de él. Trabajar, ganar dinero y funcionar dentro de la sociedad mientras se rechazan deliberadamente las rutinas y expectativas que nunca fueron elegidas conscientemente.
Al entrar ahora en la siguiente fase que conduce al próximo álbum Nuclear Cockroach, Illegal Mind combina energía impulsada por el punk, pop-punk e influencias de easycore, manteniendo su base DIY. A través de lanzamientos como Riding Eleanor y Never Wanted, el proyecto continúa explorando la autonomía, la repetición social y la tensión entre la participación y la desconexión.
¿Cuál fue el momento que inspiró “Never Wanted”? “Never Wanted” surgió de pensar en todas las expectativas que las personas se imponen a sí mismas y a los demás. La idea de perseguir cosas que te dicen que deberían hacerte feliz, solo para darte cuenta de que, en primer lugar, nunca fueron realmente tus metas. No hubo un momento específico que lo inspirara, sino más bien una colección de experiencias y observaciones que finalmente se convirtieron en una canción.
¿Ves la canción como una reflexión personal o un comentario social? Un poco de ambos. Comienza a partir de sentimientos y experiencias personales, pero creo que mucha gente puede identificarse con ella. La canción reflexiona sobre las luchas individuales, pero también cuestiona algunas de las presiones y expectativas que la sociedad moderna nos impone. Normalmente prefiero dejar espacio para que los oyentes encuentren su propio significado en ella.
¿Cómo ha evolucionado Illegal Mind desde que se convirtió en un proyecto en solitario? Convertirse en un proyecto en solitario me dio total libertad creativa. Puedo moverme más rápido, experimentar más y seguir ideas a donde sea que vayan sin compromiso. Al mismo tiempo, me he vuelto más seguro de lo que es Illegal Mind: una mezcla de temas post-apocalípticos, música pesada, energía punk y narración personal. El sonido sigue evolucionando, pero la identidad central se ha vuelto mucho más clara.
¿Qué pueden esperar los oyentes del próximo álbum Nuclear Cockroach? Nuclear Cockroach es probablemente el álbum de punk rock más auténtico que he escrito. Es rápido, melódico, enérgico y está fuertemente influenciado por la música que me introdujo en el rock alternativo, el punk y el hardcore en primer lugar. Si bien Illegal Mind siempre ha vivido en un mundo post-apocalíptico, este álbum aborda ese mundo con mucha más velocidad y actitud. Líricamente es más personal que algunos de mis lanzamientos anteriores, y musicalmente siento que es mi trabajo más sólido hasta ahora, tanto en la composición como en la interpretación. Si From The Ashes trataba sobre sobrevivir al apocalipsis, Nuclear Cockroach es la banda sonora para adaptarse a él y seguir adelante sin importar qué.

