Bewis de la Rosa presenta el vídeoclip de MANOJO DE FLORES, con la colaboración de Rozalén

El vídeoclip de Manojo de flores nos acerca con mimo al paso del tiempo a través de una caja de galletas; el tránsito de la merienda hacia la caja de costura, hasta llegar a convertirse en un contenedor de recuerdos.

MANOJO DE FLORES es el tercer adelanto de su segundo álbum EL HOGAR EN LA LINDE.

Ha sido grabado en Villamayor de Santiago (Cuenca), el pueblo materno donde estamos acostumbrados a ver situada toda la obra de Bewis de la Rosa, lo que nos sorprende es ver sumergida en ese hogar a Rozalén, con la magia y la soltura de quien ha vivido el mismo imaginario manchego, la casa de la abuela coronada por una máquina de coser Singer.

Ha contado con el apoyo del FEC (Festival de Cortometrajes Europeo) que se realiza todos los veranos en Villamayor de Santiago, con 18 ediciones a sus espaldas, donde este año se proyectará como pre-estreno el audiovisual completo de El hogar en la linde, a modo de cortometraje, el 6 de agosto en La Plaza de la Villa.

Manojo de flores será uno de los videoclips que forman parte de este trabajo completo y será emocionante verlo proyectado en el mismo pueblo donde nacieron y habitaron aquellos a los que ahora se les entrega este rezo, este manojo de flores. La entrada es libre y gratuita.

En Manojo de flores, el redoble de la caja y las percusiones nos hacen viajar directamente a una marcha, casi fúnebre, que convive con los sintetizadores que airean la densidad de las palabras, cargadas de peso emocional. El violín de Esther Sánchez (Collado) siembra la atmósfera de nostalgia, completando el sentido de la canción. Una vez más, Bewis de la Rosa nos muestra una faceta experimental en este nuevo álbum, donde su voz melódica lidera con mayor peso y donde empasta sinérgicamente con la voz de Rozalén.

Ya puedes conseguir en la web www.bewisdelarosa.es, y en los conciertos, el nuevo albúm en formato físico de El hogar en la linde que verá la luz a principios del 2027 en plataformas. Aquellos que lo adquieran tendrán la ventaja de escuchar cada puerta número 26 un poquito antes de que salgan las canciones en plataformas.

Si en su primer álbum donde nos presentaba un artefacto ingenioso al que bautizó “no-vinilo-tomatera”, encontrábamos un formato de trampantojo, y donde tendría que ir el disco físico aparecía un papel con semillas de tomate, está vez viene recogido en una bolsa de pan. Una panera cosida por las mujeres de su pueblo, un artilugio casero que nos recuerda que no debemos dejar de ir a comprar el pan a la tienda de abajo de casa.