Ale Sergi, Gonzalo Solimano y Daniel Flores, en WORKSHOW

Dime cómo escuchas tu música

WORKSHOW, el encuentro que desde 2015 reúne a profesionales, artistas, empresas, instituciones y estudiantes para impulsar el desarrollo de la industria del espectáculo y la música en el país, cerró su edición 2026 con un panel de lujo presentado por Rolling Stone: “Nuevas formas de escuchar música”.

La charla tuvo como protagonistas a Ale Sergi (músico, compositor y productor, líder de Miranda!) y Gonzalo Solimano (productor, DJ, director de MUTEK Argentina y fundador de Artlab) pero, además, contó con la moderación del director de Rolling Stone Argentina, Daniel Flores (quien también es músico y DJ).
Desde el inicio, la mesa propuso una vuelta de tuerca a la consigna original para poner el foco en las “nuevas formas de compartir música”, alejándose del consumo individual y solitario para indagar en aquellos instantes colectivos donde el goce se potencia y se transmite.

De las bandejas al centro cultural: la evolución de Solimano
Gonzalo Solimano repasó su trayectoria compartiendo pistas desde las bandejas: comenzó poniendo música en fiestas caseras, pasó por las matinés de los clubes más convocantes de Buenos Aires y continuó en las discotecas durante años. Al advertir que ese circuito le quedaba chico y que la escena electrónica experimental y del under no encontraba canales de expresión, impulsó su propio festival y, hace diez años, fundó Artlab Club, espacio concebido como un centro cultural de arte y tecnología donde lleva al extremo su fanatismo por la fidelidad y la experiencia sonora.

La recomendación como vínculo: el rol social de Ale Sergi
Por su parte, Ale Sergi reflexionó sobre cómo la difusión de canciones moldeó su personalidad: confesó que compartir música siempre fue su principal herramienta de interacción social frente a la timidez, encontrando satisfacción en la validación del otro ante un descubrimiento sonoro. Esa misma búsqueda lo llevó a reinventar su presencia digital, analizando y comentando discos en Instagram como un territorio natural y genuino.

Asimismo, recordó cómo descubría artistas a través de sus propios referentes: “Leía que Gustavo Cerati escuchaba The Cure e iba a investigar a The Cure; cuando Fito Páez estaba obsesionado con Prince, así llegué a Prince. Es una gran forma de conocer música: rastrear lo que recomiendan los músicos que ya te gustan”.

La era del casete, la curaduría y el poder del DJ
Ambos protagonistas coincidieron en el valor nostálgico y artesanal de los soportes físicos y los compilados como canales de intercambio y sustento. Sergi recordó sus épocas grabando casetes a pedido para las compañeras de trabajo de su madre, mientras que Solimano rememoró los tiempos en que los DJs distaban de ser las figuras estelares de hoy y dependían de la venta de sets en casetes o CDs.

En una época signada por el acceso restringido a las novedades —donde perder el nombre de un tema al aire en la radio implicaba no volver a encontrarlo jamás—, el DJ ejercía una curaduría casi hermética, celando y ocultando las pistas exclusivas que sólo él poseía para hacer bailar a la pista.