Tras el lanzamiento de “Zamba de Jerusalén”, su primer trabajo solista que logró resonar a nivel global y marcar el inicio de una identidad artística propia, Roni Kripper presenta “Plegarias del Río Blanco”, un nuevo single que nace desde un lugar más íntimo y personal.
“Plegarias Río Blanco” es un candombe de fusión que funciona como un homenaje a Montevideo, ciudad donde se crió el artista, y a la figura de su padre. La canción se construye desde la perspectiva de un migrante: una mirada hacia la memoria, la familia y el territorio emocional que persiste más allá de la distancia.“Somos todos ambulantes, con exceso de equipajes”, canta Kripper, condensando el espíritu del tema: una reflexión sobre el desarraigo, el viaje y la identidad en movimiento.
En lo musical, el tema propone un enfoque innovador dentro del género. Destaca la participación del cuatrista venezolano ganador del Latin Grammy, Miguel Siso, quien aporta una interpretación única al trasladar el pulso del candombe al cuatro, alejándose de los formatos tradicionales asociados al género. A esto se suma la participación de la reconocida flautista Lilly-Ann Bezalel , cuya intervención incorpora el sonido del ney —la flauta tradicional de Medio Oriente—, ampliando la paleta sonora y reforzando el carácter global y de fusión del proyecto. En la base rítmica, regresa el destacado percusionista Mario Gusso (La Bomba de Tiempo), aportando una impronta orgánica y contemporánea que ancla la canción en la tradición del candombe mientras la proyecta hacia nuevos territorios sonoros.
La producción reúne nuevamente a colaboradores clave: Marcelo Pardo, en guitarras y bajo, y Damián Poliak (Bombay Club), ambos como co productores, consolidando un lenguaje sonoro que combina raíz latinoamericana con una estética contemporánea y transnacional. En las voces, regresa Tula Ben Ari , aportando continuidad y profundidad emocional al universo iniciado en el lanzamiento anterior. “Llevo siempre las plegarias como un canto hacia adelante”, afirma el artista en otro de los pasajes centrales, reforzando el eje emocional de la obra: la herencia familiar como impulso y guía.
Fiel a la identidad del proyecto, “Plegarias del Río Blanco” fue concebida como una producción audiovisual y musical de carácter internacional, con músicos grabando en distintas partes del mundo (Madrid, Buenos Aires, Boston, Tel Aviv). Este enfoque refuerza la visión de Roni Kripper: construir cada canción como un ensamblaje multicultural, donde diversas tradiciones y sensibilidades convergen en una narrativa común.
Con este lanzamiento, Roni Kripper reafirma su propuesta artística: una fusión de géneros, territorios y lenguajes, donde la música se convierte en un puente entre culturas y una forma contemporánea de reinterpretar la identidad desde el movimiento.
Plegarias del Río Branco – Ficha técnica
Roni Kripper: Letra y música
Músicos
Roni Kripper: Piano y Voz
Marcelo Pardo: Guitarras y Bajo
Miguel Siso: Cuatro
Tula Ben Ari: Voc
Mario Gusso: Percusión y Batería
Lilly-Ann Bezalel: Flauta Ney
Producción
Roni Kripper, Marcelo Pardo y Damián Poliak
Mezcla y Mastering: Damián Poliak
Ingenieros de Sonido: Damián Poliak, Marko Gurkan
Videoclip:
Director: Roni Kripper
Camaras: Tamara Sirulnicoff, Damian Poliak, Daniel Batash, Miguel Siso
Editora de Video y post: Marie Camerano
Plegarias del Río Branco, letra:
Tengo un desorden que funciona,
una brújula encantada,
una vela que, mojada,
encandila mi mañana.
Tengo un cassette con mil historias,
como un mapa sin señales
que no dicta direcciones,
pero arrima manantiales.
Somos todos ambulantes,
con exceso de equipaje;
aunque canto mis canciones,
sigo siempre tus señales.
Llevo siempre las plegarias
como un canto hacia adelante,
las plegarias que mi padre
me enseñaba en Río Branco.
Tengo un desorden que perdona,
una falta de modales,
y aunque vuelvan huracanes,
voy confiado en la batalla.
Soy hijo de las bendiciones que
eligieron a mis padres,
que empacaron tantas veces
como lo hicieron sus padres.
Somos todos ambulantes,
con exceso de equipaje;
aunque canto mis canciones,
sigo siempre tus señales.
Llevo siempre las plegarias
como un canto hacia adelante,
las plegarias que mi padre
me enseñaba en Río Branco.

