Provozte presenta su nuevo EP “Yo soy PROVOZTE”

Provozte presenta su nuevo single “Tan Solita”, reggaetón mid tempo de 94 BPM que apuesta por la sensualidad desde una estética cuidada y actual. Este lanzamiento forma parte de su recién estrenado EP “Yo soy PROVOZTE”, proyecto que consolida su identidad artística y del cual “Tan Solita” funciona como cierre.

La canción aborda ese instante preciso en la disco cuando ves a alguien sola y sabes que viene cargando algo más que ganas de bailar. No es solo atracción física, es intuición y conexión. La historia habla de querer borrar, aunque sea por una noche, lo malo que alguien siente, invitándola a vivir el presente sin pensar en el pasado ni en lo que diga la gente.

Sobre la inspiración detrás del single, Provozte explica: “Me inspiré en situaciones reales que pasan todo el tiempo. Todos hemos visto o conocido a alguien que sale a distraerse después de que lo lastimaron. Quise contar esa historia desde el lado del tipo que no juzga, que observa primero y después se acerca con intención”.

Además, agrega: “También me inspiró mucho esa mezcla entre sensualidad y melodía que tiene el reggaetón cuando se hace con sentimiento, no solo con energía”.

El proceso creativo no fue inmediato. La idea comenzó tiempo antes, partiendo por el coro, y luego se trabajaron los versos hasta encontrar el equilibrio entre lo emocional y lo atrevido. Entre grabación y producción tomó varias sesiones en estudio, puliendo detalles de interpretación, coros y armonías para que el hook quedara sólido. En el proceso participaron el productor a cargo del beat, Lexter —encargado de la mezcla y el máster— y personas cercanas que aportaron una escucha crítica antes del lanzamiento.

El artista también decidió que esta canción no saliera como single aislado: “No quise sacarla en solitario porque consideré que sería una buena idea cerrar mi EP con esa canción”, comenta, reforzando su rol como pieza final dentro de “Yo soy PROVOZTE”.

En cuanto al sonido, la base está influenciada por el reggaetón de los 2000 en intención y estructura, pero con una mezcla y textura contemporánea. “Quería que tuviera ese groove que te hace moverte sin pensarlo, pero que también tuviera espacio para la melodía y la letra. Busqué que fuera bailable, pero que también se pudiera escuchar con audífonos y sentir el detalle”, concluye.