Hay bandas que hacen singles para explicar un disco. Mujer Cebra prefiere hacer exactamente lo contrario.
“Sigo buscando”, el nuevo adelanto de su próximo álbum, es probablemente la mejor prueba de eso. Un tema que, según la propia banda, estuvo a punto de quedarse afuera del disco hasta último momento. Durante una de las sesiones finales fue el productor Javi Caso quien insistió en que esa canción era justamente la que el álbum necesitaba. Terminó no solo entrando al tracklist, sino convirtiéndose en el nuevo sencillo y último adelanto antes de develar por completo su próximo disco.
No deja de ser una decisión coherente para una banda que entiende cada lanzamiento como una forma de desorientar cualquier expectativa previa.
“Leímos en una nota que parecía que con los singles estábamos intentando despistar sobre cómo iba a sonar el disco. Y sí, justamente era esa la idea”, cuentan entre risas. “No queríamos que ningún sencillo se pareciera a otro, ni tampoco a algo que ya hubiéramos hecho antes.”
“Sigo buscando” encuentra a Mujer Cebra explorando un terreno poco transitado dentro de su propia discografía. La batería deja de ser únicamente un motor para convertirse en el centro gravitacional de toda la canción. El bajo, las guitarras, la voz y las distintas capas aparecen orbitando alrededor de un patrón rítmico que avanza casi como un mantra: hipnótico, repetitivo y, al mismo tiempo, profundamente bailable.
Ese pulso termina aportando uno de los colores más inesperados del próximo disco.
“Es un tema que brilla justamente por ser distinto. Tiene un estribillo de esos que nos gustan a nosotros y un ritmo que sentimos que abre una puerta completamente nueva dentro del universo de la banda.”
El proceso de grabación también dejó una de esas anécdotas difíciles de inventar. Mientras terminaban la mezcla del tema, apareció inesperadamente Juanse en el estudio. Entró buscando algo, se olvidó inmediatamente qué era, preguntó qué estaban haciendo y pidió escuchar la canción. Alcanzaron apenas tres segundos para que pidiera una Telecaster enchufada a un Fender y terminara grabando algunas guitarras que hoy forman parte definitiva de “Sigo buscando”.
“Nos cagamos de risa”, recuerdan.

