FRANSIA presenta una reinterpretación en vivo de ‘Fuentes Secretas’, su último álbum de estudio, desde el Templo Escondido de Santa Felicitas, Buenos Aires

Fransia llegó a la escena para darle una vuelta de tuerca al pop experimental argentino – Billboard

Fransia palpita en una atmósfera esotérica donde el pop se encuentra con lo ritual y lo terrenal rosa lo divino – Remezcla

Después de presentar Fuentes Secretas su cuarto álbum – destacado en la selección de Best New Latín en Bandcamp Daily como un cruce entre romance lujurioso y electro-pop-y de completar su tour por México y Estados Unidos, Fransia regresa a Buenos Aires para inaugurar una nueva dimensión audiovisual. Mientras se encuentra pronto a anunciar la presentación oficial del disco en Buenos Aires y varias ciudades argentinas, la artista estrena una mística sesión en vivo grabada en los subsuelos de la Iglesia de Santa Felicitas, bajo la premisa de que cantar es rezar dos veces.

El escenario arrastra el peso de la tragedia porteña: el mito de Felicitas Guerrero, asesinada a los 25 años en lo que se considera el primer feminicidio de la sociedad local, y la historia del párroco Rousseaud, quien se suicidó en el edificio tras una estafa financiera. Es en este espacio de activa carga paranormal e histórica, donde las personas atan pañuelos blancos a las rejas buscando milagros en el amor, donde el pop de Fransia se transforma en un ritual de comunión humana.

Durante el rodaje, la atmósfera del lugar se manifestó de manera explícita obstaculizando la grabación: incendios imprevistos con las velas, cortes en la señal del micrófono, frecuencias incontrolables, un apagón de una hora y una tormenta final que amenazó con impedir el registro de la canción “A Veces”. Ante el imprevisto, la experiencia mística se volvió real dentro del confesionario donde transcurre el corte “Ram”. Allí, Fransia se dispuso a rezar pidiendo permiso; un puente de respeto que transformó al equipo de intrusos a invitados bajo protección, logrando sellar un registro extraordinario que queda guardado para siempre.