El artista chileno Pavastián, presentó su nuevo single “No estaré aquí”, una colaboración junto al cantante Roi, en paralelo a su debut en vivo el 27 de noviembre, instancia donde llevó por primera vez su propuesta artística al escenario y dio vida a su obra frente al público.
Médico de profesión y cantante por vocación, Pavastián ha construido una identidad dual que él mismo describe como “dos versiones de mí conviviendo todo el tiempo”. Incluso su transformación física distingue cada faceta: “Sebastián va con su pelo al lado. Pavastián aparece cuando me hago la partidura al medio”, comenta entre risas.
Esta hibridez entre lo cotidiano y lo artístico es parte del sello que ha ido definiendo su universo musical, marcado por la emocionalidad, el dramatismo pop y una estética lunar que atraviesa varias de sus canciones.
Producida por Benjamín Flores, con “No estaré aquí”, Pavastián cierra simbólicamente una etapa. El single —un pop confesional que explora la complejidad del duelo amoroso— no surge como un “hasta acá”, sino como el intento desesperado de soltar a alguien que ya no está, pese a que su sombra persiste.
Más que retratar el fin de una relación, la canción habita ese momento avanzado del duelo en el que la mente insiste en volver una y otra vez al mismo lugar. En su narrativa conviven la ambigüedad, la doble negación y un hablante lírico que, aunque desea cortar el ciclo, también fantasea con un regreso imposible.
Hito audiovisual
El videoclip de “No estaré aquí” se convirtió en un hito personal y artístico para Pavastián: un trabajo que, según cuenta, “materializa por fin el tipo de performance que siempre había querido dar”. El proceso fue intenso y emocional, con un rodaje que se extendió hasta las seis de la mañana y que exigió al artista sostener una interpretación cargada de realidad.
Pavastián describe el set como un espacio exigente pero liberador, donde su equipo —al que agradece reiteradamente— fue clave para mantener la energía y llevar la visión estética a su máximo nivel.
En lo conceptual, el audiovisual narra las etapas del duelo —negación, rabia, negociación, depresión y aceptación— y encuentra en la presencia de Roi un punto central. Ambos artistas transitan sus propios duelos dentro del relato visual, intersectando sus historias.
El resultado es un video que combina estética, narrativa y emocionalidad, y que el artista describe como una de las piezas que más orgullo le ha dado en su carrera.
El lanzamiento estuvo acompañado por su primer show en vivo, titulado “De mis ángeles y demonios”, un concierto conceptual que tomó como eje una idea que el artista venía trabajando hace años. Pavastián había imaginado originalmente un EP, sin embargo, decidió llevar esa narrativa al escenario para su debut: “Quizás ese EP no salió, pero su espíritu estuvo en el show. Fue mi manera de presentar todas esas canciones juntas y cerrar este ciclo como se merecía”.
El concierto incluyó por primera vez versiones en vivo de sus lanzamientos anteriores —entre ellos “Arco y Flecha”, marcando el inicio formal de una nueva etapa artística.
Pavastián adelanta que ya se encuentra trabajando en su primer disco, proyectado para 2026, donde continuará explorando las dualidades que lo definen: lo íntimo y lo teatral, lo emocional y lo conceptual.

