El artista argentino adelanta su próximo álbum con un single contundente que apuesta por un mensaje sin concesiones ni eufemismos.
Daniel Devita lanza “GAZA”, un nuevo single que se posiciona como un importante punto dentro de su catálogo reciente, tanto por su propuesta sonora como por la carga conceptual que lo atraviesa. Lejos de responder a fórmulas convencionales, la canción se instala como una pieza que busca interpelar al oyente desde la incomodidad y la reflexión.
Este lanzamiento llega tras “Dolor y Deseo”, su más reciente álbum, en el que el artista contó con colaboraciones destacadas como Marty Friedman y Claudio “El Tano” Marciello, además del trabajo conjunto con su formación estable integrada por Martín de Pas (batería), Nico Mariscal (bajo) y Gustavo Arroyo (guitarras y dirección musical). “GAZA” funciona como el primer adelanto de su próximo trabajo discográfico de larga duración.
En términos musicales, el single se construye sobre una base de rap metal de carácter directo, con guitarras pesadas y una estructura rítmica intensa. A esto se suman elementos sonoros y texturas inspiradas en Medio Oriente, incorporados no como recurso estético superficial, sino como parte integral de la tensión narrativa de la obra. La producción prioriza la crudeza y evita sobrecargas, permitiendo que el foco principal recaiga en el mensaje.
El propio Devita sintetiza la intención del proyecto en una premisa clara: “si el eufemismo maquilla, no sirve; nos toca hablar directo”. Bajo esa lógica, “GAZA” se aleja de metáforas ambiguas y construye un discurso explícito, alineado con la tradición del rock político que privilegia la urgencia expresiva por sobre la complacencia.
El lanzamiento también cuenta con un videoclip que refuerza este enfoque. En lugar de recurrir al impacto visual como fin en sí mismo, la pieza audiovisual propone una narrativa que busca generar una reacción más reflexiva que inmediata, evitando la espectacularización del conflicto y apostando por una representación que mantenga la tensión sin caer en el morbo.
En un contexto donde gran parte de la industria musical se inclina hacia propuestas de consumo rápido, “GAZA” se posiciona como una obra que desafía esa lógica, apostando por generar conversación, incomodidad y análisis. Una decisión estética y conceptual que refuerza el perfil artístico de Devita y lo proyecta hacia una etapa más arriesgada dentro de su carrera.

