Cuando el tango contemporáneo y el pop global entran en sintonía: Sofía de Ciervo y Rosalía, un mismo gesto en clave de época

A pocas horas de que Rosalía publicara el video de su canción “La Perla” donde aparece caracterizada como esgrimista, la coincidencia visual pone en foco un dato llamativo: meses antes, Sofía de Ciervo ya había elegido la esgrima como núcleo conceptual y estético de PUNGA, su álbum debut. Lejos de la idea de copia o referencia directa, la simultaneidad revela una sensibilidad compartida y una sintonía global en el uso del deporte como metáfora simbólica del conflicto, la disputa y la construcción de identidad.

En el videoclip de “PUNGA”, primer adelanto del disco, Sofía de Ciervo aparece vestida de blanco, con un vestuario performático inspirado en la esgrima que funciona como una armadura blanda: más simbólica que funcional. El video se abre con un primer plano frontal de la máscara, anulando el rostro y suspendiendo la identidad, para luego abrir el encuadre y mostrar el cuerpo completo, como si el duelo se desplegara desde lo interno hacia lo físico. En el reciente video “La Perla” de Rosalía, el recorrido visual es inverso: una figura blanca en contraluz, casi abstracta, se ilumina progresivamente a medida que la cámara se acerca. Dos comienzos distintos que, sin embargo, comparten una misma gramática: la esgrima como lenguaje contemporáneo del combate interior.

En el caso de Sofía de Ciervo, la referencia no es solo deportiva sino también histórica y local. “PUNGA” toma elementos de la esgrima criolla, práctica heredada de los duelos gauchos que, con la urbanización, transformó la violencia directa en códigos sociales, gestos, cercanías y finalmente en danza. “El tango nace de esa tensión entre lucha y abrazo”, explica la artista. “Me interesa ese punto donde el enfrentamiento se vuelve íntimo, donde el cuerpo negocia, avanza y retrocede, como en un duelo”.

Tatu Estela a cargo de la producción en el estudio participó también de la composición de algunos de los temas y aportó desde la base conceptual. “La idea de ahondar en la esgrima criolla nace cuando la estética alrededor del tango nos acotaba. Y esto nos expandía, ofreciendo nuevos sentidos.”, señala el productor. Para Estela el recurso de la esgrima sintetiza la estética del álbum: “Nos interesaba trabajar la idea del enfrentamiento interno, no como algo épico sino psicológico. La máscara tapa el rostro, pero revela el conflicto. Es una pelea que sucede adentro”. En ese sentido, el blanco del vestuario refuerza la ambivalencia: pureza e intimidación, inocencia y amenaza, dos polos que conviven en la misma figura.

PUNGA es un álbum que cruza tango, milonga y candombe con sonido urbano global, electrónica y beats procesados, pero también una obra atravesada por una narrativa clara: el duelo entre la Inocencia y la Punga, dos fuerzas que no se oponen desde afuera sino que habitan el mismo cuerpo. “La Punga no es solo un personaje marginal”, señala Sofía. “Es una forma de supervivencia. Entender cuándo la inocencia deja de protegerte y tenés que aprender a defenderte”.

La coincidencia con Rosalía —artista que viene explorando distintos deportes como construcción de personaje— no hace más que reforzar el carácter contemporáneo de la búsqueda. En ambos casos, la esgrima aparece despojada de su función literal para convertirse en signo: una coreografía de ataque y defensa, una disputa estética, una forma de narrar el cuerpo en tensión.

En PUNGA, esa disputa se traduce en música, performance e imagen. Un álbum que dialoga con la tradición rioplatense desde un lenguaje actual y que, sin proponérselo, termina inscribiéndose en una conversación global donde el arte, el cuerpo y el conflicto vuelven a encontrarse.

Más sobre el álbum PUNGA, de Sofía de Ciervo, publicado el 29 de octubre a través de Elefante en la Habitación!

El lanzamiento de Punga se completa con una película dividida en siete episodios/clips —uno por cada track del álbum— estrenados en el canal de YouTube de la artista. A través de una coreografía inspirada en la esgrima (criolla), cada posición encarna un estado psicológico distinto en el duelo entre La Punga y La Inocencia (personajes arquetípicos que presenta la narrativa). Dirección de ADSO y Luna Dolores.

Sofía de Ciervo (Junín, 2000) es cantante, compositora y actriz argentina. Su trabajo cruza el tango, la performance desde una perspectiva feminista y contemporánea, explorando nuevas formas de sensibilidad urbana y poética. Radicada actualmente en Buenos Aires, se formó en canto lírico en el Conservatorio Manuel de Falla y en actuación con destacados docentes como Agustín Alezzo y Nora Moseinco. Actualmente, cursa Psicología en la Universidad de Buenos Aires, carrera que complementa y enriquece su proceso creativo. Su formación vocal rigurosa, junto con la experiencia teatral, le permite desarrollar una propuesta artística que parte del cuerpo y del deseo como motores expresivos. Su práctica interdisciplinaria se sitúa entre la música, el teatro y la performance, poniendo en tensión las formas tradicionales del tango para abrirlas a nuevos relatos.