Blue Note Records lanza “FILIN”, el nuevo álbum de Melissa Aldana

Un impresionante álbum de baladas que presenta canciones inspiradas en la tradición del filín cubano, interpretadas por un cuarteto integrado por Gonzalo Rubalcaba, Peter Washington y Kush Abadey, con la participación especial de la vocalista Cécile McLorin Salvant.

El 13 de febrero, Melissa Aldana lanzará Filin, un impresionante álbum de baladas que presenta una colección de canciones extraídas de la tradición del filin cubano, interpretadas por un cuarteto extraordinario integrado por el pianista Gonzalo Rubalcaba, el bajista Peter Washington y el baterista Kush Abadey, además de la participación especial de la vocalista Cécile McLorin Salvant. Filin, el tercer álbum para Blue Note de la saxofonista tenor nominada al GRAMMY, se presenta hoy con el hermoso tema principal “La Sentencia”.

Desde que comenzó su carrera discográfica, la saxofonista nacida en Chile ha querido hacer un disco de baladas. Con arquetipos como el clásico LP Ballads de John Coltrane de 1963 como su estrella guía, Aldana vio en un proyecto de tempos lentos una forma de profundizar en su búsqueda de toda la vida por el sonido.

“Transcribo a Sonny Rollins, Wayne Shorter, John Coltrane, Joe Henderson, Lester Young, Charlie Parker y Don Byas, entre muchos otros. Para ellos, el sonido en sí mismo es una herramienta para expresar una emoción”, explica. “Cada nota es un mundo entero. Hay un lado técnico en la interpretación, pero también existe este lado místico del sonido que… todavía no sé exactamente qué es”. Un disco de baladas, creía, la ayudaría a profundizar aún más en la esencia de su sonido.

Para comenzar, se puso en contacto con Rubalcaba, un pianista venerado y uno de sus “grandes héroes”, con quien desde hace tiempo anhelaba colaborar en un proyecto de largo aliento. Su sugerencia resultó reveladora: Aldana debía interpretar la música filin de su Cuba natal, una tradición bellísima pero aún poco reconocida de canciones románticas ricamente arregladas que floreció entre finales de la década de 1940 y principios de la de 1960. El filin —palabra derivada de “feeling”— “creó un diálogo entre la trova tradicional cubana, el bolero y el jazz, redefiniendo la identidad musical cubana”, explica Rubalcaba. “El filin elevó las letras a un nivel de mayor intimidad poética y coloquial, y dio origen a instrumentistas y cantantes de gran virtuosismo y elegancia creativa”.

Para Aldana, las canciones de filin representaron un nuevo ideal profundamente significativo: le recordaban los estándares melancólicos que había interiorizado como saxofonista de jazz, pero con letras cantadas en su lengua materna. “Se sentían como las baladas que amo del Great American Songbook”, dice, “pero como las letras están en español, pude conectar con estas canciones de una manera que nunca pensé que fuera posible”.

Con Rubalcaba como guía, comenzó a explorar la historia del filin y a trabajar con él para depurar el repertorio hasta quedarse con las canciones que más le hablaban. El plan fue tomando forma: Rubalcaba se encargaría de los arreglos y tocaría el piano junto a la sección rítmica formada por Washington y Abadey. La querida amiga de Aldana, McLorin Salvant, cantaría en dos temas, y el presidente de Blue Note Records, Don Was, produciría el álbum, aportando su característica supervisión, a la vez exigente, empática y abierta.

El resultado final es, en una palabra, deslumbrante. También es distinto a cualquier otro trabajo en el catálogo de Aldana —y, en general, en el jazz del siglo XXI—. A lo largo de estas ocho piezas, el ensamble despliega una suerte de minimalismo emotivo y conmovedor: una intensidad contenida que otorga máxima importancia a la luminosa interpretación melódica de Aldana. Esta música avanza lentamente, hirviendo a fuego bajo con gran deliberación y contención, lo cual resulta aún más impresionante si se considera la desbordante virtuosidad de la que son capaces estos músicos.

Quizás lo más notable, sin embargo, es que este programa de paciencia extrema nunca deja de ser cautivador; como el gran cine, mantiene al oyente absorto sin necesidad de artificios. Cuando Aldana improvisa, lo hace de una manera que contrasta con las exploraciones armónicas de largo aliento por las que es más conocida. Aquí su improvisación es meliflua y etérea, con un nuevo énfasis en resaltar el núcleo melódico. “No estaba intentando tocar el solo de jazz perfecto”, dice. “Solo intentaba tocar dentro de la banda, dejar espacio y estar lo más presente posible, dejar que las canciones respiraran. También soy mayor, así que quizá siento menos que tenga algo que demostrar. Además, sentí muy claro, desde las entrañas, que quería hacer un disco de baladas”, añade, “que tengo algo que decir”.

MELISSA ALDANA – TOUR:
Jan. 9 – Birdland Theater – New York, NY
Jan. 17 – SFJAZZ – San Francisco, CA
Jan. 20 – Sam First – Los Angeles, CA
Jan. 21 – Sam First – Los Angeles, CA
Feb. 11 – Bebop Club – Buenos Aires, Argentina
Feb. 12 – Bebop Club – Buenos Aires, Argentina
Feb. 14 – Festival de Jazz de San Juan – San Juan, Argentina
Feb. 17 – Teatro Municipal de Viña del Mar – Valparaíso Chile
Feb. 18 – Teatro Nescafe de las Artes – Santiago Chile
Mar. 17 – Music Center De Bijloke – Ghent, Belgium
Mar. 18 – Fasching – Stockholm, Sweden
Mar. 19 – Teatro Sociale – Bergamo, Italy
Mar. 20 – Zig Zag Bar – Berlin, Germany
Mar. 21 – Köln Philharmonie – Köln, Germany
Mar. 24 – Teatro Metropolitan – Catania, Italy
Mar. 25 – Teatro Golden – Palermo, Italy
Mar. 27 – Menorca Jazz Festival – Menorca, Spain
Mar. 28 – Clarence Jazz Club – Málaga – Spain
June 19 – Birdland – New York, NY
June 20 – Birdland – New York, NY

June 21 – Birdland – New York, NY