El cantautor presenta una gaita zuliana que rinde homenaje a sus orígenes musicales, a la familia y a Maracaibo, la ciudad que marcó su infancia.
Ricardo Montaner vuelve a encontrarse con sus raíces musicales a través de «La Familia», su nueva canción que ya se encuentra disponible en todas las plataformas.
En esta oportunidad, el reconocido cantautor se aleja momentáneamente de las baladas románticas que lo han convertido en una de las voces más emblemáticas de la música en español para reencontrarse con un género profundamente ligado a su historia personal: la gaita zuliana, expresión musical y cultural de Maracaibo, Venezuela.
«La Familia» representa mucho más que una nueva propuesta musical. Es un regreso simbólico a la ciudad donde Montaner vivió sus años de infancia y comenzó a descubrir su vocación artística. Una conexión con los sonidos, las tradiciones y los recuerdos de aquel Maracaibo que conserva un lugar especial en su memoria.
Aunque nació en Argentina, Montaner creció en Maracaibo, una ciudad que terminó convirtiéndose en parte fundamental de su identidad. Allí encontró sus primeras influencias musicales y desarrolló el vínculo con Venezuela que ha acompañado su vida y su trayectoria artística.
Con «La Familia», Montaner recupera el espíritu de la gaita maracucha, uno de los géneros más representativos del folclore venezolano, tradicionalmente asociado con las celebraciones, los encuentros familiares y el sentimiento de pertenencia.
Este lanzamiento adquiere un significado especial por su conexión con la familia, un valor que ha ocupado un lugar central tanto en la vida personal como en la trayectoria pública del artista.
La canción constituye un encuentro entre el Montaner que conquistó al mundo y aquel niño que descubrió la música en las calles de su añorado Maracaibo. Una gaita zuliana que conecta el presente de Ricardo Montaner con el Maracaibo de sus primeros recuerdos, porque hay canciones que nacen del corazón, pero también hay canciones que nos devuelven al lugar de donde venimos.
Con una carrera que ha trascendido generaciones, fronteras y géneros musicales, Ricardo Montaner demuestra una vez más que las raíces no desaparecen con el paso del tiempo ni con la distancia.

