Festival Bandera: más de 20 mil personas en una edición que consolida su lugar en la escena musical nacional

La séptima edición del festival reunió a más de 30 artistas en cuatro escenarios del Parque Estación Central Córdoba. Con público llegado desde distintos puntos de la Argentina, cruces inesperados entre músicos y una multitud que cantó y bailó incluso bajo la lluvia, Rosario vivió una nueva celebración de la música en vivo.

El Festival Bandera volvió a convertir a Rosario en uno de los grandes puntos de encuentro de la música en vivo en la Argentina. El sábado 24 de octubre, más de 20 mil personas participaron de su séptima edición, que estrenó sede en el Parque Estación Central Córdoba con una propuesta de cuatro escenarios y más de 30 artistas. La convocatoria, la diversidad de la grilla y el movimiento constante del público confirmaron el crecimiento de un encuentro que ya ocupa un lugar destacado en la agenda de festivales del país y que se convirtió en el más convocante de la ciudad.

Desde las primeras horas de la tarde, el predio recibió a familias, grupos de amigos, parejas y fanáticos que viajaron desde distintas provincias para ser parte de la jornada. Las camisetas de bandas, las banderas y los reencuentros convivieron con distintas generaciones que compartieron canciones, pogos y largas caminatas entre escenarios. En su nueva locación, el festival encontró un espacio amplio, con una disposición que facilitó la circulación y permitió recorrer las propuestas musicales y las activaciones de marcas sin perderse lo que sucedía en cada sector.

La programación fue uno de los puntos fuertes de la edición. Rock nacional, pop, indie, música urbana y electrónica se alternaron durante más de diez horas, con propuestas para todos. Zoe Gotusso y Marilina Bertoldi aportaron dos de los momentos destacados de la tarde, mientras que Aterciopelados llevó a Rosario parte de la historia del rock latinoamericano. Más tarde, Dillom, YSY A, El Mató a un Policía Motorizado, Guasones, Las Pastillas del Abuelo y La Vela Puerca hicieron crecer la intensidad de una jornada que también tuvo a Bandalos Chinos, El Zar, Javiera Mena, Lisandro Aristimuño, Mi Amigo Invencible y Peces Raros entre sus protagonistas.

El rock rioplatense también tuvo un lugar central en la jornada. Guasones aportó su repertorio de clásicos y La Vela Puerca hizo lo propio con la energía y las canciones que la convirtieron en una de las bandas uruguayas más convocantes de la región. Junto a estos nombres, el festival también abrió espacio para nuevas caras del rock, con propuestas como Autos Robados y La Grecia, que formaron parte de una grilla en la que distintas generaciones y momentos de la escena compartieron escenario.

Pero el Bandera también se construyó a partir de esos momentos que no figuran en una grilla y que terminan convirtiéndose en recuerdos compartidos. Santiago Motorizado apareció primero en el show de Javiera Mena y volvió a sorprender al público cuando se sumó a Dillom para interpretar “Cirugía”. En otro escenario, el cantante de Nuestro Romance se unió a BB ASUL para cantar “Ajedrez” , el tema que originalmente grabó junto a Walas de Massacre. Los cruces continuaron con Goyo de Bandalos Chinos, que acompañó a Mi Amigo Invencible en “Máquina del Tiempo”, y con Lisandro Aristimuño, invitado por Aterciopelados para compartir el clásico “Bolero Falaz”. Diferentes escenas, generaciones y estilos encontraron así un punto en común sobre el escenario, en encuentros que ampliaron el repertorio de cada show y reforzaron el espíritu colectivo del festival.

Con el correr de las horas, el clima también se volvió parte de la experiencia. Después de una tarde que pasó de las nubes al sol, la lluvia llegó durante las presentaciones de El Zar, Bandalos Chinos y Las Pastillas del Abuelo. Lejos de dispersarse, el público siguió cantando, saltando y bailando bajo el agua, mientras los escenarios mantenían el pulso de una jornada que parecía no dar tregua. La energía de los recitales se impuso al frío y convirtió el cierre en una postal de banderas mojadas, canciones coreadas a los gritos y miles de personas que todavía tenían ganas de más.

En el tramo final, Peces Raros llevó su propuesta electrónica al escenario y sumó un capítulo especial a la noche con el estreno de una nueva canción, adelanto de su próximo disco. Fue el broche de una edición que volvió a mostrar la amplitud de la escena musical y la capacidad del festival para reunir propuestas consolidadas y nuevas búsquedas en un mismo espacio.

A siete ediciones de su nacimiento, el Festival Bandera sigue ampliando su alcance y afianzando su identidad. Con Rosario como punto de partida y una convocatoria que trasciende los límites de la ciudad, el encuentro demuestra que la música en vivo también se construye desde el interior del país, con una propuesta capaz de reunir a miles de personas alrededor de artistas, canciones y experiencias compartidas.