Bárbara Pérez revisita “Se nos rompió el amor” de Rocío Jurado desde el pop y el soul contemporáneo

“Se nos rompió el amor” forma parte de esas canciones que permanecen en la memoria mucho más allá de una primera escucha. En el caso de Bárbara Pérez, la conexión con el tema de Rocío Jurado viene de la infancia, cuando las grandes voces de la canción española formaban parte del paisaje musical de su casa. Entre ellas, la interpretación de Jurado dejó una huella especial por la fuerza y dimensión de su voz.

Pero había algo más. Incluso siendo niña, encontraba en la canción una historia capaz de llegarle directamente: el desgaste de una relación, la ruptura y ese instante en el que algo que parecía indestructible termina por venirse abajo. Una lectura que ha ido cambiando con el paso de los años y que hoy adquiere nuevos matices.

También hay una parte de la historia de esta composición que merece ser recuperada. Aunque el nombre de Manuel Alejandro aparece inevitablemente ligado a “Se nos rompió el amor”, el papel de su mujer, Magdalena, tuvo una importancia mayor de la que habitualmente se ha contado alrededor de la canción.

La letra y la melodía permanecen intactas, pero todo lo que las rodea cambia de perspectiva. La nueva versión se construye desde el pop y el soul contemporáneo, con una producción en la que la voz y los arreglos adquieren un protagonismo especial. El encargado de llevar esta nueva mirada al terreno musical es el arreglista venezolano Joseph Derteano, responsable de vestir el tema con una sonoridad más cercana a la identidad actual de la artista.

A la hora de enfrentarse a una pieza tan reconocible, la apuesta no pasa por competir con el recuerdo de Rocío Jurado ni por intentar reproducir una interpretación que ya forma parte de la historia de la música española. La intención es otra: respetar la identidad de la canción y, al mismo tiempo, descubrir qué puede aportar una nueva lectura.

Con raíces cubanas y nacida en Catalunya, Bárbara Pérez lleva desde 2007 construyendo una trayectoria marcada por la curiosidad y la mezcla de estilos. Reggae, soul, jazz, música cubana y electrónica conviven en una propuesta que no entiende demasiado de fronteras y que se ha ido definiendo a través de diferentes etapas y experiencias.

Antes de ponerse en primer plano, su camino también ha estado ligado al trabajo con otros artistas y a distintos proyectos musicales. Todo ese recorrido le ha permitido experimentar desde diferentes lugares, sumar aprendizajes y encontrar poco a poco una voz propia.

Ahora llega el momento de situarse al frente y contar sus propias historias. Kátharsis, será el nuevo trabajo de la artista, nace precisamente de esa necesidad: un proyecto personal en el que recoge buena parte de las influencias que han acompañado su trayectoria y las transforma en canciones que hablan desde un lugar mucho más íntimo y propio. Más que un punto de partida, Kátharsis representa la consecuencia natural de todo lo vivido hasta llegar aquí: el paso definitivo de acompañar otras historias a poner la suya en el centro.