DalecandELA Fest 5: música, emoción y más de 270.000 razones para ganar la batalla contra la ELA en el Puerto Viejo de Getxo

Más de veinticinco mil almas reunidas frente al Abra para convertir cada acorde, cada brazada y cada exhalación en un abrazo gigante contra la ELA; la quinta edición del DalecandELA Fest cierra sus puertas batiendo récords con más de 270.000 euros recaudados para la investigación, coronando una vez más la incansable y luminosa labor de la asociación y demostrando que la música es el refugio más hermoso al que podemos agarrarnos.

El Puerto Viejo de Getxo ha vuelto a consagrarse como ese territorio de fricción e indómita belleza donde la urgencia vital y el temblor de las guitarras encuentran una tregua común. La quinta entrega del DalecandELA Fest 5, desplegada del 17 al 20 de septiembre, ha clausurado sus cuatro jornadas de agitación sónica con un balance que elude la mera contabilidad funcionarial para instalarse en el territorio de la épica cotidiana y de la gran crónica cultural. Más de 25.000 almas, congregadas entre familias, devotos del directo y transeúntes abducidos por la causa, han tomado el recodo vizcaíno impulsadas por un motor inapelable: convertir la resistencia contra la esclerosis lateral amiotrófica en una liturgia colectiva de alegría inapelable y transversal. Cuando las coordenadas geográficas de la costa cantábrica se alían con una climatología propicia, el músculo de las formaciones y el pulso subterráneo de quienes sostienen el engranaje invisible, las citas musicales recuperan su verdadera condición de trincheras de sentido frente a la desolación contemporánea.

Desde la detonación inaugural del jueves, la programación trazó una cartografía de texturas donde la veteranía mejor entendida y el vértigo de la modernidad dialogaron sin red ni complejos. El pistoletazo de salida movilizó la electricidad visceral de No Quiero, el desparpajo mestizo de Mambo Express y la sobria sabiduría de raíces firmadas por Still River, antes de entregar la medianoche a los metales festivos de Akatz. El viernes elevó el listón térmico con una sucesión de aciertos incontestables sobre las tablas: la hondura artesanal de Brotherhood, la solvencia melódica de La Sonrisa de Julia, la poesía desarmante de Quique González meciendo la explanada al aire libre y el impacto generacional de Duncan Dhu, cuya descarga final reventó los accesos con la contundencia de los himnos que desafían al tiempo.

El sábado concentró el pulso más expansivo y transversal del fin de semana, una auténtica maratón de sensaciones que arrancó con la delicadeza oblicua de La Pesca en Sizigia y el trance telúrico de Neomak, preparando el terreno para la luz de Mäbu y la comunión expansiva de Smile, que transformó el recinto en un ejercicio de comunión intergeneracional. Ya con los destellos de la tarde avanzada, Kiko Veneno desplegó ese magisterio involuntario de acento andaluz y duende insobornable, recordándonos que la gracia artística reside en la sustracción de artificios. Poco después, Sidonie dinamitó el escenario con un ejercicio eufórico de psicodelia pop, humor afilado y decibelios, dejando que el vigor contemporáneo de Marte Lasarte clausurara la madrugada bajo los códigos de un power rock urgente y magnético.

El domingo sostuvo la tensión sin desmayo gracias a la honestidad incorruptible de los suecos Diamond Dogs, el blues rock hipervitaminado y musculoso de Gonzalo Portugal y la elegancia magnética de Luke Winslow-King Band, un creador de raza capaz de trasladar el alma pantanosa de Luisiana hasta el mismo borde del puerto. El broche definitivo corrió a cuenta de Malmö 040, congregando frente a las tablas a una legión de jóvenes entregados que coreaban cada estrofa como si en ello les fuera la existencia, desactivando de un plumazo los discursos agoreros sobre la supuesta apatía de las nuevas generaciones.

Pero la verdadera dimensión de este encuentro reside en su inquebrantable percha social y en la atmósfera de fraternidad que atraviesa cada metro cuadrado del recinto. Cada brazada en la travesía de natación con más de 600 nadadores, cada exhalación consciente en las sesiones de yoga y cada taller compartido reafirman que la cultura, cuando se vincula de manera orgánica con la justicia y el compromiso ciudadano, posee una capacidad regeneradora insustituible. Superar los 270.000 euros de recaudación en favor de la investigación científica no constituye únicamente una cifra récord; es la prueba irrefutable de que, frente al ruido sordo del individualismo imperante, la música continúa siendo el refugio más luminoso, hermoso y urgente al que podemos asirnos.

Pero la verdadera dimensión de este encuentro reside en su inquebrantable naturaleza solidaria y en la atmósfera de fraternidad que atraviesa cada metro cuadrado del recinto. Cada brazada en la travesía de natación con más de 600 nadadores, cada exhalación consciente en las sesiones de yoga y cada taller compartido reafirman que la cultura, cuando se vincula de manera orgánica con la justicia y el compromiso ciudadano, posee una capacidad regeneradora insustituible. Superar los 270.000 euros de recaudación en favor de la investigación científica no constituye únicamente una cifra récord; es la prueba irrefutable de que, frente al ruido sordo del individualismo imperante, la música continúa siendo el refugio más luminoso, hermoso y urgente al que podemos agarrarnos.

El DalecandELA Fest 5 ha sido posible gracias al impulso institucional del patrocinio principal de Getxo (bizi ezazu) y a la colaboración especial de BBK.

Asimismo, la organización agradece el respaldo fundamental de sus patrocinadores: Surne Seguros & Pensiones, Viscofan, Tamoin, Orbea Foundation, Grupo ST, AON, IDOM Social Group, Fundación Sener, Erhardt, Occident, Fernández & Elejalde Abogados, Fundación Espinosa Aguinaga, Mercedes-Benz Aguinaga, Amesa Industrial, Gorlan, Laboratorio Lafita, DYA, Coca-Cola, Deloitte, Gre y Axpe.

Un agradecimiento muy especial a todas las entidades y colectivos que han sumado fuerzas con su colaboración: Swim Camp Getxo, Yoga Norte, Irisbond Eye Am, RCMA – RSC, Baqué, Fanga Loka, Northwind, conELA, EY, Cruz Roja Bizkaia / Gurutze Gorria, Galea Luberri, Gilca Sound y Kpitan.