PARO GENERAL expande el corazón folk de la artista hacia el rock alternativo, la canción de autora y el folk punk, con una escritura donde malestar, afecto e identidad se vuelven clamor.
Una voz dulce y filosa, guitarras que parten de lo acústico y crecen hacia lo eléctrico, y una crisis social que se mete en los vínculos, los sueños y el deseo de pertenencia. Eso es PARO GENERAL, el nuevo álbum de Emily And, disponible desde el 11 de septiembre en todas las plataformas. Nueve canciones atravesadas por una misma tensión: cómo sostener una vida sensible cuando la realidad altera el trabajo, el amor y el arraigo. Un sonido que condensa folk rock, indie rock y canción impulsa letras cargadas de acidez, bronca y ternura, y esa unión convierte la mirada en reflexión poética, movimiento y candor.
Ese cruce entre sensibilidad y fuerza persiste en toda la trayectoria de Emily And. Nacida en Carolina del Norte, Estados Unidos, y radicada en Argentina desde 2017, recorre escenarios, barrios y provincias argentinas mientras construye un catálogo que ronda los 13 discos y supera las 400 canciones (sin contar demos y versiones alternativas en diversas plataformas). Emily comenzó con guitarra y voz, mutó hacia el formato banda con nuevas influencias en Spilling the porotos (2021) y LA MANIJA (2023), y regresó a la suavidad de lo íntimo en Convergencia espontánea (2024) y Resaca de enero (2025). Con PARO GENERAL vuelve a expandir su propuesta, pero hacia otro lugar: la producción de Luis Baumann aporta cuerpo, ritmo, texturas y vuelo sin desplazar la voz, la guitarra y la melodía del centro.
Emily encontró en su creatividad activa, la manera en que siente propia esta tierra y ese modo personal de convertir su experiencia, sus emociones y contradicciones en materia de canciones algunos de los atributos que la definen. Esto aparece en PARO GENERAL, un álbum que se mueve entre el rock alternativo, el folk punk y pasajes más introspectivos y atmosféricos, con una Emily And dulce y vibrante, vulnerable y enérgica, melancólica y rabiosa. Acá conviven una historia de amor en un piquete, una fiesta popular, la búsqueda de seguridad, una habitación en soledad y un mundo que se derrumba afuera. Emily And canta desde ahí, en ese punto donde todo eso se mezcla, se agita, moviliza y se vuelve canción.

