ÁMBAR, la joven entrerriana que conocimos por su participación en La Voz, presenta “MARIPOSA”, su álbum debut.
Compuesto por once canciones escritas íntegramente por ella, el disco es íntimo, personal y ambicioso, a la vez. “MARIPOSA nació de una necesidad mía de abrazar el crecer siendo mujer. Sentía que, en el momento en el que más necesitaba un abrazo, me faltaba un disco que validara de alguna manera toda la vorágine de cambios que estaba teniendo”, cuenta la artista.
Desde ese punto de partida, ÁMBAR construyó una obra que se mete de lleno en la experiencia de crecer: comprender que nunca se vuelve a ser una nena, convivir con las ausencias, descubrir la sexualidad, enamorarse, desilusionarse, sentirse fuera de lugar y enfrentarse a un mundo que no siempre trata a las mujeres de la misma manera.
En lugar de ordenar esas experiencias o buscar respuestas definitivas, “MARIPOSA” se anima a habitarlas en toda su contradicción. Hay melancolía, furia, ternura, ironía, deseo y una sensibilidad que puede pasar de la confesión más pequeña a la explosión de guitarras. El pop rock funciona como lenguaje común de un disco que mira el recorrido desde el presente y encuentra belleza incluso en los momentos más incómodos de la transformación.
Musicalmente, el álbum reúne guitarras cargadas de energía, climas envolventes, melodías pop y pulsos rockeros, sostenidos por una interpretación vocal que se mueve entre la fragilidad, la confesión y el desahogo. Las referencias que acompañaron a ÁMBAR desde chica conviven con una búsqueda propia que convierte cada experiencia personal en una emoción reconocible para toda una generación.
“Me encerré en lo único que me permitía entender algunas cosas y empecé a escribir como loca. Me llenaba de referencias musicales: todo lo que escuché desde que tengo memoria y también todo lo que todavía no había escuchado, para poder pintar de algún color nuevo”, explica.
El título apareció desde las primeras etapas del proyecto. Para ÁMBAR, la mariposa representa mucho más que una transformación: es la imagen de una identidad que nunca deja de cambiar, incluso cuando todavía no sabe del todo cómo utilizar sus nuevas alas.
“Me impresiona lo similar que es una mariposa a una mujer. Para mí, ser mujer es una experiencia en la que lo único constante es cambiar. Eras una larvita y ahora te mandan a volar. Te cuelgan dos alas que no entendés muy bien cómo se usan y todo parece indicar que te vas a morir en tu primer día”, expresa.
A lo largo del disco, las canciones funcionan como diferentes escenas de una misma metamorfosis. Algunas miran hacia la infancia, otras se detienen en el cuerpo, los vínculos, el deseo, la comparación o la sensación de no encajar, pero todas forman parte de una misma conversación entre las distintas versiones de Ámbar.
La producción, mezcla y masterización del álbum estuvieron a cargo de Dante Saulino, con quien ÁMBAR trabaja desde 2023 y a quien reconoce como una figura fundamental en el desarrollo de su identidad musical. La excepción es “RITA”, producida por Rama Empanada.
“MARIPOSA” es, finalmente, el encuentro entre todas las versiones de una misma mujer: la nena que imaginaba cómo sería de grande, la adolescente que empezó a descubrir el mundo y la Ámbar que hoy puede transformar ese recorrido en canciones. Un primer disco profundamente personal que encuentra algo universal en esa experiencia de crecer, cambiar y aprender a reconocerse en cada una de las que fue en el camino.

