Babasonicos vuelve a colgar el cartel de sold out, esta vez para sus dos próximas funciones en el Movistar Arena. Este doble record de convocatoria llega inmediatamente después de haber colmado dos estadios Ferro, shows históricos que marcaron un hito en su trayectoria, y coincide con el lanzamiento físico y el vinilo de su aclamado nuevo álbum de estudio.
La banda liderada por Adrián Dárgelos se encuentra en un punto álgido de convocatoria y madurez artística. La rápida venta de las entradas para el Movistar Arena revalida su condición de íconos indiscutidos del rock hispanoamericano. En estos conciertos, el grupo presentará oficialmente canciones de “Cuerpos Vol. 1”, su más reciente trabajo discográfico que expande los límites de su identidad musical.
Para los fanáticos de la música y coleccionistas, la gran novedad es la salida en exclusiva del disco en formatos físicos de alta fidelidad: vinilo y CD. Ambas ediciones cuentan con un diseño de arte conceptual exclusivo y ya se encuentran disponibles en las principales disquerías del país y tiendas digitales oficiales.
Para cuando Adrián Dárgelos besó el micrófono y soltó el “buenas noches” que clausuró la primera de las dos veladas en el Movistar Arena, ya habían pasado dos horas, 29 canciones y un tendal de sensaciones físicas y desviaciones mentales. Después de 35 años de obra, el grupo que completan Mariano Roger, Diego Tuñón, Diego “Uma” Rodriguez y “Panza” Castellano junto a “Tuta” Torres, sigue escribiendo versos mágicos en los libros de sus noches porteñas. Anoche tuvo otra, y hoy le toca otra más.
La banda tomó el escenario de Villa Crespo aprovechando la oscuridad, por eso el riff de guitarra que abre “Revelaciones Aparte” tomó por sorpresa a todos. Enseguida se sumó el cantante: “El camino es sinuoso / como cola de ratón” avisó Adrián, que lideraría a huestes danzantes como un maestro de ceremonias escueto con las palabras pero grandilocuente en sus gestos y pasos de baile. “Tiempo Off” completó la apertura del show, el mismo tándem de canciones con el que inicia “Cuerpos Vol. 1”, el último disco del grupo bonaerense, nominado a álbum del año en los Premios Gardel 2026.
“Pijamas”, con los primeros saltos masivos entre el público, llevó todo a los tiempos de “Mucho”. Y se quedaron en aquel álbum de 2008 para hacer “Yo Anuncio”; y después viajaron más atrás, hasta “Fizz”, del trascendental Jessico que cumplirá 25 años este 25 de julio. A esa altura, con apenas 16 minutos de show en el bolsillo, ya quedaba claro que sería otra de esas noches babasonicas donde la emoción anida en cada estribillo y la sorpresa espera agazapada en cada silencio.
En “Miau”, e tercero de Cuerpo Vol. 1, Dárgelos se regodeó en su costado felino mientras Mariano hacía equilibrio en una pierna y Uma ungía percusiones electrónicas. Los tres se repartieron el frente, con Tuñón, Panza y Tuta por detrás. Y al fondo, una pared de luces que fue parte integral del espectáculo.
El primer intercambio del cantante con el público fue un “gracias” al frente y bajo un haz de luz. “¡Qué lindo que sos en bata!”, le respondieron. Todo se tiñó de un naranja cobrizo para “Las Demás”, que cambiaría al verde botánico en “Risa”. El rescate de la intensa “Once” desde Infame, su disco parteaguas de 2003, vino acompañado no solo de los flashazos rítmicos sino también de las llamaradas que exigían protagonismo por detrás del muro de reflectores. Una metáfora muy explícita sobre el fuego imperecedero de Babasonicos.
Desde “El Maestro”, los haces de láseres fueron la artillería, completando el sentido de algunas canciones, fuera con un triángulo rojo simbolizando la montaña de la que baja el protagonista de aquel tema que estrenaron en Impuesto de Fe o con la punzante verticalidad de los ahces rojos durante “Putita”, cantada a garganta llena por la 15.000 personas que agotaron las entradas para el Arena. Para “En Privado”, Adrián fue de lado a lado del escenario entre las luces violetas. Y sobre el final de la canción, recibió otra demostración: la gente lo acompañó a viva voz, sin errar ninguna de las inflexiones que va variando en los últimos versos.
“Estoy rabioso” sumó otra cuota de intensidad rockera, con Uma soltando las percusiones electrónicas ara colgarse la guitarra. Y muchos saborearon con fruición la delicatessen que es Babasonicos a dos violas. los mismo láseres cortaron el plano en horizontal y vertical durante “Labios apilados”, aunque en temas como “Puesto” o “Ideas”, hits transgeneracionales que obligan a la entonación precoz, nada puede disputarle la atención a Adrián.
Al igual que las de Panza, las muñecas de Uma habían dado ya sobradas señales de audacia y elasticidad sobre el final de “Advertencia”, pero quedaba margen para que siguiera escalando su gozadera: era turno de “Microdancing” y ese baile de apareamiento bolichero que se reparten los hermanos Rodriguez.
Y en la continuidad del plan danzable, los cinco minutos de “La Pregunta” se sintieron maleables en manos de una banda que la ejecuta perfecto y un público que con los años aprendió a disfrutar sin apuro de cada recoveco del tema.
Las luces rojas parpadearon fuerte desde el fondo en “Maracuyá”, otra del disco publicado en 2025, antes de una nueva coctelera de ritmos y épocas que resultó un final de show memorable: con Adrián gateando en “Mimos son mimos” y entregando el pecho en “Paradoja” (con “otra canción en los labios”), Roger sentado en la preciocísima “Cómo eran las cosas” y nuevamente el cantante yendo de costa a costa, de platea a platea del estadio, durante “Bye bye”.
“Agárrense” advirtió Uma antes del último par de temas del bloque principal: el dúo dinámico de “Carismático” / “Yegua”, como una tromba invocada por Panza desde la batería. “Tengo que aprender a fingir más” cantaban todos arriba y abajo, mientras en las pantallas de la puesta ideada por Sergio Lacroix aparecía un código hexadecimal. Al frente del escenario, Adrián y Mariano, los compositores de la mayoría de estas canciones, disfrutaban cantando y tocando espalda con espalda.
Tras una corta pausa, el grupo reapareció para los bises. “Qué catedral”, exclamó Dárgelos al tomarse un momento para ver el estadio lleno y la puesta de luces.. “Gracias por poner el cuerpo una vez más”, completó y se encomendó a “Cocos”, el útimo de Cuerpo Vol. 1 (tocado casi por completo este jueves), y luego a “Y qué?”, con los últimos saltos desaforados de la jornada. “Gracias por esta noche y por las que vienen, más también”, insistió el cantante antes de “El colmo” y de dejarse llevar bien lejos por sus canciones: en los próximos meses, Babasonicos tocará en Berlín, Valencia, Barcelona, Madrid, Tandil, Mar del Plata, Olavarría, Santa Fe, La Plata y Tucumán, con un nuevo regreso al Movistar Arena el 16 de octubre.
25 JUNIO – AGOTADO
26 DE JUNIO – AGOTADO
16 DE OCTUBRE – NUEVA FECHA
HUMBOLDT 450, VILLA CRESPO
ENTRADAS EN VENTA EN
https://www.movistararena.com.ar/show/5e9d16cc-6d19-40a3-9727-b736284efae3
PRÓXIMAS FECHAS:
29 DE MAYO – ANFITEATRO DE LA EXPOSICIÓN – PERÚ
7 DE JULIO – METROPOL – BERLÍN
9 DE JULIO – FAR – VALENCIA
11 DE JULIO – BARCELONA BARTS FESTIVAL – ESPAÑA
13 DE JULIO – NOCHES DEL BOTÁNICO – MADRID
16 DE OCTUBRE – MOVISTAR ARENA – ARGENTINA
6 DE NOVIEMBRE – PALACIO DE LOS DEPORTES – TUCUMÁN
14 DE NOVIEMBRE – HIPÓDROMO DE LA PLATA – BS AS
21 DE NOVIEMBRE – MOVISTAR ARENA – CHILE
25 DE NOVIEMBRE – PALACIO DE LOS DEPORTES – MÉXICO
26 DE NOVIEMBRE – TEATRO CAVARET – GUADALAJARA – MÉXICO

