SACRED SWORD anuncia su lanzamiento debut “THE ETERNAL REALM CALLS…”

Una nueva fuerza surge de las sombras del black metal atmosférico cuando Sacred Sword presenta la primera transmisión de su oscura visión medieval, “The Eternal Realm Calls…”, que llega el 13 de mayo de 2026.

Forjada en la soledad y sumida en la desesperación mítica, Sacred Sword es creación de un artista solitario conocido únicamente como Xol. Construido tanto como música como como construcción de mundo, el proyecto canaliza la narrativa de un guerrero errante atado a una antigua espada, una que lleva las almas de los muertos y traza un frágil camino entre la ruina y la redención. Cada lanzamiento amplía este reino olvidado donde la esperanza es rara, pero no del todo perdida.

Musicalmente, Sacred Sword se mueve como una tormenta que cruza un reino muerto. Las guitarras oscilan entre la agresión y la tristeza, mientras que las teclas y cuerdas superpuestas crean una atmósfera cargada de temor y grandeza desvaída. El resultado es un descenso cinematográfico a un mundo que se siente tanto antiguo como inevitable.

Los fans del black metal atmosférico y narrativo se sentirán como en casa junto a las obras de Summoning, Winterfylleth y Ultar, aunque Sacred Sword profundiza en la inmersión narrativa, donde cada composición se siente como un capítulo en un colapso y renacimiento continuos.

Declaración del artista
“Me enorgullece presentar la primera ofrenda de Sacred Sword, ‘The Eternal Realm Calls…’, que sirve como introducción no solo a la música sino también al mundo detrás de la idea de Sacred Sword. Este tema muestra el estilo por el que Sacred Sword será conocido, con teclados y cuerdas inquietantes junto con guitarras atmosféricas y voces agresivas y narrativas. Bienvenidos al reino eterno.”

Notas de producción
Escrito y grabado por Xol
Mezclado y masterizado por Ben Karas en Frost Gauntlet Recording

Detalles de publicación
Título: El Reino Eterno Llama…
Fecha de lanzamiento: 13 de mayo de 2026
Género: Black Metal atmosférico
Sello: Independiente