Tras regresar a su Uruguay natal por la pandemia del 2020, el músico que se había mudado en 2019 a Buenos Aires para grabar y lanzar su debut cuenta sobre “Ni Ahí”, el primer single de esta nueva etapa:

“Amistades cercanas me comentaban que se me había ido la rosca con la epilepsia sónica del FUNK plateado que naturalmente venía desarrollando y que debía volver a hacer canciones más sencillas, donde se entendieran los acordes, y que bla bla bla…posiblemente tuviesen razón pero a modo de respuesta e ironía compuse NI AHÍ, donde hablo de que ni loco voy a hacer lo que traten de imponerme ni darle cabida a una u otra ola donde no se me antoje ponerme a surfar. Esta es música de resistencia, la letra se basa en experiencias y divagues propios, pero podría cualquier persona encontrar ante que desea revelarse y también emitir el grito de NI AHÍ al son del track”.

Así de íntimo y despojado como suena, como si sólo se tratase de volver a las raíces del hogar para luego poder jugar de local y en primera. O algo así se vislumbra para esta nueva etapa, tras perseguir el haz plateado de música que alumbra un álbum, esta vez junto a Martín Buscaglia. Hubo química inmediata entre estos dos artistas y el objetivo fue hacer un segundo disco en HD, con una interpretación actual y al detalle de géneros clásicos aparentemente contrapuestos como el funk y el folk de los meros trovadores. Aquel lenguaje universal de quienes cantan para contar; de esos que hay por todo América y, en Uruguay, especialmente.

En cuanto a “Ni Ahí”, entramos en el terreno de lo bailable y en ese hilo conductor claro que hay entre la música de Higgs y la de su productor Buscaglia. Este single es una muestra de que Paul puede dialogar con el funk de James Brown o el fanky de Charly García musicalmente hablando y mostrarse irreverente ante su época con filosa pluma:

Que pierda la esperanza
Que banque al gileo
Que se corte la música
Que ya está todo dicho
Pero no, no lo está!

Para esta grabación en SONDOR y con mezcla de Gustavo Montemurro (Rubén Rada, Jaime Roos), hubo un plantel intergeneracional brillante: la batería de Diego Bartaburu (No Te Va Gustar), los coros de jóvenes Charlie y Leandro Aquistapacie y la sección de vientos de Benji Barreiro, Ale Gómez y Guille Olivera. Masterizado por Gui Jesús Toledo en São Paulo y con arte de Fran Cunha.

La edición de este álbum está a cargo del sello argentino Queruza y Little Butterfly Records de Uruguay. Primera vez que los sellos de ambas orillas del Río de la Plata se unen con el motivo de amplificar la música. Contará con un vinilo de 10¨ que integrará también parte del catálogo de Little Butterfly Records, responsables de reeditar parte de la obra esencial de los pioneros de Uruguay (Eduardo Mateo, Totem, Los Mockers) y también de promover talentos actuales.

PRESAVE “TRIDIMENSIONAL”: https://orcd.co/phtridimensional

Sobre Paul Higgs y su próximo álbum Tridimensional
Con visitas constantes a Brasil, Paul es un entusiasta del tridente Uruguay-Argentina-Brasil, destello de gloria inspiracional sobre el cual basa su próximo álbum Tridimensional. Compuesto entre Buenos Aires y Montevideo y grabado entre Montevideo y São Paulo, es su segunda ofrenda como solista donde junto a Martin Buscaglia como productor logran ubicar la música de este autor en diálogo con el lenguaje universal de los meros trovadores. Es hi-fi y acústico a la vez, con precisión de detalles sobre un mundo interior. Acaso el suyo o quizás el del inconsciente colectivo. Sensaciones que vamos descubriendo mientras Paul ofrece a todo color una visión de drama, romance y tragedia. Siempre desde esta parte del mundo, un punto de fuga al sur de Sudamérica. En los locos años veinte del siglo veintiuno. ¿Acaso no es eso lo que los artistas hacen?