El domingo 12 de marzo comienza una nueva temporada de Jardín fantástico, con texto y dirección de Agostina Luz López. Un recorrido guiado por diez adolescentes en el que el público puede moverse al mismo tiempo que ellxs se mueven, espiando sus modos y formas. La obra se realizará hasta el domingo 14 de mayo, a las 18.30 horas, en Zelaya 3134, una sala en el fondo de un jardín del Abasto. Entradas disponibles por Alternativa.

Además, se realizarán funciones en el marco del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) los días: domingo 26 de febrero, miércoles 1 de marzo, jueves 2 de marzo y sábado 4 de marzo a las 19 horas.

Sinopsis
Un grupo de adolescentes decide dejar de lado sus familias para reunirse en una casa- jardín con el fin de inventar y experimentar una nueva forma de vivir juntxs.

Jardín fantástico es una escritura en voz alta de este grupo de estudio, un diario íntimo colectivo donde se postulan pensamientos adolescentes sobre qué es la amistad, la familia y el amor.

Una instalación en un espacio real que utiliza la fantasía para ensayar nuevas realidades que se proponen como alternativas frente a este mundo herido.

Ficha artística técnica
Actúan: Antonia Brill Perrotta, Catalina Burak, Sofía Guerschuny Pesci, Giulia Heras, Jacinta Perez Berch, Carolina Paula Rojas, Catalina Pietra, Noah Salamanca Tola, María Luz Silva, Lina Ziccarello.
Vestuario: Mariu Fermani
Arte: Mariana Tirantte
Asistente de arte: Imanol López
Luces: Leandro Orellano
Video: Vladimir Durán y Maximiliano Passarelli
Asistencia de video: Sofía Martínez Durán
Fotos: Ignacio Iasparra y Mariana Papagni
Diseño gráfico: Catalina Peréz Andrade
Prensa: Marisol Cambre
Asistencia de dirección: Ana Montes y Valentina Posleman
Colaboración dramatúrgica: Ana Montes
Producción: Poppy Murray
Texto y dirección: Agostina Luz López

Desde el domingo 12 de marzo – 18.30 horas
Zelaya 3134 – Abasto – CABA
Duración 70 minutos
Entradas por Alternativa
Localidades: $2200 – Duración: 70 minutos
Hasta el domingo 14 de mayo

Palabras de Agostina Luz López
Empecé a trabajar en esta obra en el 2020, en el contexto de la pandemia. Hicimos unos workshops virtuales con lxs chicxs que participan de la obra, haciendo encuentros de escritura, teatro, astrología, dibujo. Desde el principio de los encuentros, ellxs fueron productorxs de sentido en el proceso de armado de la obra y el tejido que construimos es un engranaje colectivo donde dirigí y guíe sus particulares modos de ocupar el espacio, de pensar, de sentirse juntxs.

Hacía mucho que tenía ganas de trabajar con adolescentes. Me interesa esa edad donde la vulnerabilidad aflora porque no está ensayada una personalidad, porque hay algo que no está fijo y en ese tamborileo lo más genuino se revela. Se juntó con otro deseo que era hacer una obra en Zelaya. Zelaya es un espacio que dirigimos con Federico León, en el que organicé muchas lecturas donde escritorxs recitan sus textos en el jardín de la casa-teatro. Los elementos que componen el jardín: las plantas, el ceibo, la pileta, la cabaña del fondo están muy internalizados en mí y por eso fue fácil armar un recorrido que los fuera incluyendo como islas en donde estxs adolescentes viven y conviven creando su propio universo. Pero no solo utilicé el jardín para este recorrido sino también la casa y la sala de teatro-cine. Cada espacio es usado de una manera distinta a cómo la habíamos usado antes. Fue como redescubrir cada lugar como territorio de creación.

La idea fue que siempre entraras a este espacio y no hubiera ningún adulto. Que entrar a este mundo significara un quiebre con el mundo del cual venimos y la posibilidad de conocer una lógica distinta. La obra es un recorrido por Zelaya guiado por estxs adolescentes. Nos movemos al mismo tiempo que ellxs se mueven, espiando sus modos y formas, la construcción de esta fantasía juntxs.