Es un EP de 5 canciones completamente enérgicas. A partir del 6 de octubre estará disponible en todas las plataformas digitales.

“No voy a estar tranquila” es un EP compuesto por cinco canciones: “Octubre”, “Todo mal en la TV”, “Elecciones”, “Raíces (que se cruzan)” y “Los Pterodáctilos”. Este trabajo se caracteriza por ser una propuesta experimental que abarca una amplia gama de géneros musicales.

“Octubre” se destaca por su ritmo y baterías retumbantes, con influencias de artistas como Pet Shop Boys, Madonna, New Order y Virus. La canción se basa en una progresión de tres acordes pero incorpora constantemente nuevos elementos y melodías, creando una experiencia sonora dinámica que viene en formato de carta dirigida a un manifestante durante el estallido social de octubre de 2019 en Ecuador.

Por su parte, “Elecciones” comparte emociones y sonidos similares. La canción cambia su progresión durante el estribillo y presenta nuevos arreglos melódicos y una atmósfera conmovedora que acompaña el escepticismo de una juventud respecto al contexto político de las elecciones presidenciales -si bien esta canción se escribió para las elecciones del 2021, su mensaje se resignifica con las elecciones de octubre tanto en Ecuador como en Argentina-. La inspiración para esta canción surgió de artistas como Molly Nilsson y Alaska y Dinarama.

Las canciones “Todo Mal en la TV” y “Raíces (que se cruzan)” publicadas previamente, presentan cambios en su sonido gracias al trabajo de Corrosivo. “TDMTV” se vuelve más pesada, oscura y bailable, inspirándose en Joy Division en su época Closer. “Raíces” adopta un sonido post-punk, con guitarras y una estructura que se repite como un mantra, generando un contraste con sus melodías alegres. Este tiene su correlato en la letra que trata sobre la rabia, la autodestrucción y la aceptación de una violencia sutil como respuesta.

Por último, “Los Pterodáctilos” inicia con guitarras, pandereta y bajo punzante, alejándose del ritmo y la alegría presentes en otras canciones. Los sintetizadores se van de forma temporal para envolvernos con sonidos disonantes y reverberantes de guitarras distorsionadas. El formato del tema dice “rock”, “shoegaze”, y hasta “noise” con una estructura simple, melodías pop que se vuelven etéreas en su sonido hasta llevarnos a la última catarsis, el ruido, el desorden.

Las letras de Nika tratan temas como el silencio de los medios de comunicación durante la pandemia, la rabia, la autodestrucción, el feminismo, el estallido social de octubre, el amor y el escepticismo de la juventud frente al contexto político. En este EP, el desencanto político y amoroso se entrecruzan como raíces.

En el pop, la clave es la sencillez, tanto de estructura como de sonido; el contenido de su mensaje es vacío, pero varía según su contexto. Fuera de eso, su propósito es dar placer a quien lo escuche, ser un fondo para el baile y la fiesta. El pop de Nika Turbina no es pop, es “pop existencialista”. No buscan revivir la época gloriosa de los sintetizadores, las cajas de ritmo, el maquillaje y las pistas de baile ochenteras, sino que resignifican las emociones de una época que nunca conocieron y les dan un toque personal, contando la historia de la incertidumbre en Latinoamérica.

Nika Turbina es un proyecto musical ecuatoriano con sede en Buenos Aires, conformado por Taly Salas y Roxana Landívar. El proyecto empezó a fines de 2019 en dicha ciudad y terminó por concretarse a inicios del 2021, durante la pandemia en Guayaquil, Ecuador. Uno de los principales motores para arrancar el proyecto fue el deseo de ambas de empezar una banda con integrantes femeninas, ya que venían de frecuentar una escena local donde predominaba la presencia de varones. Adoptando la filosofía del movimiento riot grrrl y explorando géneros como el post-punk, synth pop y rock alternativo, su propuesta se caracteriza por contrastar ritmos bailables, melodías pegajosas y sonidos oscuros con un mensaje actual que aborda temas sociales y políticos de manera provocativa.

“No voy a estar tranquila” es su primer EP, se grabó durante el 2021 en Daze Records y en varias casas de amigxs en Guayaquil, contó con la producción de Kike Landívar durante esta etapa y terminó por encontrar su forma final de vuelta en Buenos Aires con la producción de Federico Goldemberg aka Corrosivo. También contó con la masterización de Bika Violeta aka BIKATRONIKA.