Una nueva aventura discográfica en manos de Simón Cárcamo, quien presenta diez tracks en los que echó a correr su sonido sin la urgencia de las etiquetas. Un trabajo en el que su búsqueda neopsicodélica musicaliza aquella locura llamada vida.

Si en el 2021 debutó con el disco “Encuentros Cercanos”, en el que los fenómenos paranormales fueron eje, este 2023 alimenta el relato de lo intangible en “Etéreo”. Jardín Mojado, el proyecto musical en solitario de Simón Cárcamo, hijo del famoso locutor “Pirincho” Cárcamo y de la música Rosario Salas, ya deleitó con muestras de neo-psicodelia y en esta nueva entrega decidió que las fronteras sonoras no serían limitantes.

Luego de presentar seis singles en los últimos meses, hoy podemos sumergirnos en un segundo álbum que va mucho más allá del indie rock e indie pop que mostró en el primer LP. Ahora podemos escuchar baladas, amor, espiritualidad, sin topes de creatividad.

“He querido adelantar gran parte del disco para atraer de a poco. Aún así quedan novedades como es el caso del featuring junto a Alejandra Zarate en ‘Me Gustas Así’, y una experiencia que escucha de comienzo a fin, en la que se puede entender qué se quería lograr con todos los adelantos”, cuenta el ex integrante de Humboldt, actualmente radicado en Canadá.

Inspirado en “Sueño Stereo”, de Soda Stereo, el estreno tiene entre sus influencias a nombres como Tame impala, Pond, The 1975 y LANY, además de referentes históricos que siempre se llevan en la sangre, como es el caso de The Beatles, Led Zeppelin, Pink Floyd o The Doors. Si bien el indie sigue siendo el género principal, en “Etéreo” nos topamos con guiños mucho más psicodélicos que ambientan los relatos sobre la vida y los vaivenes que esta nos entrega en lo que dura.

Diez canciones que son una experiencia completa, grabadas por el propio Cárcamo, con la mezcla de Javier Bassino y el master de Holzs Masters. “Etéreo” es delicado en su armado, intangible en sus límites y tradicionalmente auténtico en su estilo, pues es la comunión de experiencias y vivencias que trae el chileno hasta hoy, transformadas en canciones para acompañar aquello que llamamos vida.

“Autoficción”: Fórmula Rosa deslumbra con su disco debut

Con el postpunk y el dreampop como géneros madre, los chilenos se arriesgan a cruzar intereses musicales y abrir espacios de reflexión. El primer LP, compuesto por ocho canciones, contó con la producción de Martín Pérez Roa (Merci).