James Francies Trio, con Bob Hurst y Jeff Tain Watts

El pianista, compositor y productor James Francies, una de las voces más innovadoras del jazz contemporáneo, se presentará en Bebop Club junto al legendario contrabajista Bob Hurst y el baterista Jeff “Tain” Watts los días sábado 21 y domingo 22 de marzo (previa de feriado), a las 20 y 22.30 h.

El New York Times definió a Francies como “un pianista con un dinamismo líquido en su toque”, una descripción precisa para un artista que, desde la aparición de su álbum debut Flight en 2018, no ha dejado de expandir los límites del lenguaje jazzístico. Su música explora la flexibilidad del sonido, la riqueza tímbrica y una concepción casi orquestal del piano, siempre atravesadas por una identidad personal inconfundible.

A lo largo de su carrera, James Francies ha desarrollado colaboraciones que cruzan géneros y escenas, trabajando con artistas como Childish Gambino, Pat Metheny, Mark Ronson, The Roots, Yebba, Chris Potter, Common, Marcus Miller, DJ Dahi y Ms. Lauryn Hill, entre muchos otros. Estas experiencias han sido clave en la consolidación de un sonido propio, refinado y profundamente expresivo. Graduado en Jazz Performance por The New School for Jazz, Francies es también un activo educador que dicta masterclasses alrededor del mundo. Actualmente es artista endorser de Yamaha Pianos y Korg Keyboards, y embajador de la marca IWC.

Su más reciente trabajo para el sello Blue Note Records, Purest Form, fue celebrado por la crítica internacional y encabezó numerosas listas de lo mejor del año. En ese álbum, Francies accede a zonas íntimas de su arte, abordando emociones como el amor, el duelo, la fragilidad y la fortaleza con una libertad estética que trasciende géneros y estilos. Su música se nutre de una fascinación casi celestial por la melodía y la textura.

El contrabajista Bob Hurst es una de las figuras fundamentales del instrumento en el jazz contemporáneo. Nacido en Detroit —ciudad con una profunda tradición en el contrabajo— alcanzó proyección internacional como miembro del quinteto de Wynton Marsalis durante los años 80 y 90, etapa decisiva en la consolidación del movimiento neoclásico. Su sonido robusto y elástico, su claridad en el pulso y su refinada sensibilidad melódica lo convirtieron en un sostén esencial de ese grupo y en un referente indiscutido de su generación. A lo largo de su trayectoria ha colaborado con artistas como Branford Marsalis, Diana Krall, Joe Henderson, McCoy Tyner, Tony Williams y Chick Corea, entre muchos otros, desarrollando una voz que equilibra tradición y modernidad. Paralelamente, ha sostenido una intensa labor pedagógica en instituciones como la University of Michigan y la University of Southern California, formando a nuevas generaciones con una visión integral del lenguaje jazzístico.

El baterista Jeff “Tain” Watts ocupa un lugar central en la evolución del jazz de las últimas décadas. De fuerte impronta expresiva y una concepción expansiva del instrumento, fue integrante clave del cuarteto de Branford Marsalis, participando en grabaciones que redefinieron el sonido del jazz moderno. Su estilo —que combina potencia, sofisticación rítmica y libertad estructural— amplió el rol de la batería dentro del formato acústico contemporáneo. Watts ha trabajado con figuras como Michael Brecker, McCoy Tyner, Sonny Rollins y George Benson, además de desarrollar una sólida carrera como compositor y líder. Su enfoque integra tradición, riesgo e intensidad escénica, aportando a cada proyecto una energía creativa que trasciende el mero acompañamiento para convertirse en diálogo musical pleno.

La presencia de Bob Hurst y Jeff “Tain” Watts no solo aporta una dimensión histórica al proyecto, sino que establece un diálogo intergeneracional de enorme riqueza. Ambos fueron protagonistas de una etapa decisiva en el desarrollo del jazz contemporáneo y hoy ponen esa experiencia al servicio de una de las voces más innovadoras de la nueva escena. El encuentro entre la solidez de su trayectoria y la búsqueda expansiva de James Francies configura un trío de altísimo nivel artístico, donde tradición y riesgo conviven en equilibrio dinámico.