El fin de semana en Ciudad Universitaria de Buenos Aires se disfrutó de uno de los eventos más destacados de la música, dos jornadas de encuentro y celebración bajo el cielo porteño.

Reuniendo a más de 30 mil personas que desde muy temprano ya llegaron al predio, Sunsetstrip desplegó su magia, en medio de una gran expectativa y con un público totalmente dispuesto al disfrute y la fiesta, con calma y conexión total con la música.

Pasadas las 15.30h sobre el escenario Paula Os daba luz verde al sonido, con el sol aún a pleno y la energía vibrando en el ambiente el movimiento fue copando el lugar. A continuación, cerca de las 17h el dúo egipcio Husa & Zeyada se apostaba con sus guitarras en vivo y ese estilo tan único y arrollador que los identifica.

Una experiencia inolvidable se iba construyendo, viendo a la gente llegar y llegar, acomodarse con felicidad en cada rincón buscando un espacio para compartir algo rico de comer y tomar, mientras los cuerpos iban sumergiéndose en el baile, mientras las luces iban preparando otro mundo nocturno, y la música inundaba todo.

Al atardecer, en esa hora donde los colores del cielo transforman todo a su paso, el legendario Hernán Cattaneo, anfitrión de esta fiesta increíble subía al escenario ante la ovación general y celebrando su cumpleaños. Así su genialidad y especial forma de transmitir y proyectar la música y el sonido reafirmó el liderazgo en la escena internacional que hace años mantiene, renovando permanentemente sus creaciones e innovando en su perfecta fusión entre arte y tecnología.

Sunsetstrip Buenos Aires es mucho más que un evento musical, es una experiencia inigualable que atraviesa todos los sentidos. El sábado y domingo en Ciudad Universitaria el montaje fue monumental. En gran escenario con pantallas que envolvían al público desde el lugar en donde estuviesen, majestuosos Dragones en 3D que emergían de la profundidad de la estructura llevando la imaginación a volar, y una pirámide de luces que contenían en su centro el espacio para que los músicos hicieran lo suyo. Desde el corazón de la luz en medio de la noche la fiesta visual multicolor fue arrolladora.

Y en el predio las propuestas se multiplicaron: patio gastronómico, Sunset look make up, puestos de masajes, Candy Box para que los asistentes se sirvieran golosinas de regalo y también los puntos de Harvey Willys merch. Por otro lado, la maravillosa propuesta de Alegría Intensiva y el espacio de información y contención de la ONG Vuelo Controlado. Y en el cielo la experiencia de los aviones surcando el lugar para la sorpresa de todos. Todo dispuesto para disfrute y seguridad del público, con hidratación en todo momento dada las altas temperaturas, ya que se entregaban botellas de agua a cada persona, reponiendo permanentemente, sumado a los puestos sanitarios y de emergencia.

Esta edición del Sunsetstrip se suma al movimiento de reciclado y cuidado del planeta, tratando de minimizar al máximo el uso de basura, utilizando botellas y materiales reutilizables, habilitando en todo el predio contenedores para la división de residuos junto al trabajo de la Cooperativa de recuperadores urbanos para buscar material reciclable.