Llega la segunda edición del BUENOS AIRES BLUEGRASS, el primer evento dedicado íntegramente a la música Bluegrass el Lunes 16 de Octubre (feriado) en el Club Atlético Fernández Fierro (CAFF) de Sánchez de Bustamante 772, Almagro – CABA.

La cita es a partir de las 12 del mediodía y, además de contar con música en vivo interpretada por los mayores exponentes del Bluegrass argentino e ilustres exponentes del género de USA y Canadá, habrá feria de instrumentos típicos, vestimenta, dibujos, talleres de baile Linedance y de tabla washboard, barbería vintage y la mejor gastronomía del CAFF. Algunas de las bandas que van a tocar son: Angry Zeta, Estación 39, Petunia & The Vipers (Canadá), Bonanza (USA) y Robert`s Rat. La entrada es libre y gratuita!

ANGRY ZETA: Hace siete años que Angry Zeta comenzó a resonar en las calles de Buenos Aires. Con una instrumentación bluegrass y una actitud alternativa, este revoltoso septeto ha recorrido incansablemente escenarios con su hipnótica propuesta de rockabilly, country, punk y bluegrass. Con cuatro giras europeas y una en América del Sur en su historial, y otra programada por Brasil para octubre, Angry Zeta despliega en escena un potente show que combina elementos teatrales de momentos muy festivos aunque también ofrece pasajes oscuros que erizan la piel. Su repertorio, integrado por composiciones originales y versiones reinventadas de clásicos, se destaca por su intensidad y agudeza. Angry Zeta se encuentra inmersa en la producción de su tercer álbum de estudio, el cual verá la luz el próximo año. Además, están reservando fechas para su quinta gira por Europa, donde están ganando gran reconocimiento en la escena.

Dijo Billboard en 2019: ” Angry Zeta and The Hillbillies es uno de esos casos para observar de cerca por devolverles el entusiasmo a las presentaciones en vivo de una manera paradójicamente novedosa, que encierra diversas razones: por lo llamativo de su música, su instrumentación y su presencia escénica. Se trata de un escuadrón de entrenados músicos que han decidido acercarse a lo más profundo del rock n’ roll, es decir, a sus raíces más gruesas: toda variación posible que responda al country y al bluegrass. Los instrumentos son aporreados con agilidad y violencia, pero sin una sola seña de amateurismo; de a momentos, su sonido roza lo más extremo del psychobilly británico, pero sin olvidar su foco: recuperar en suelo argentino la tradición más arcaica del folklore musical estadounidense. Incluso su instrumentación –absolutamente acústica– responde a las viejas agrupaciones de Apalache, con fiddles y banjo”