“¡Gracias, Beck! Esperemos que pronto llegue un álbum completo con esta misma vibra.” — VICE sobre “Ride Lonesome”
Tras la entusiasta recepción de “Ride Lonesome”, el más reciente sencillo de Beck —que NPR calificó como “tan conmovedor y bellamente producido como cualquiera de sus obras más queridas”—, se confirma la fecha de lanzamiento de su nuevo álbum. Ride Lonesome, el esperado primer disco de material completamente inédito de Beck desde el ganador del GRAMMY® Hyperspace, estará disponible el 18 de septiembre a través de Capitol Records.
Beck comentó, “Mi nuevo álbum, Ride Lonesome, llegará este otoño. Los músicos de mi banda original de gira y estudio con quienes grabé Sea Change, Morning Phase y Mutations —Smokey Hormel, Joey Waronker, Justin Meldal-Johnsen, Roger Joseph Manning Jr., y Jason Falkner— volvieron a reunirse conmigo en mi estudio favorito (Room B de United Studios, en Hollywood). También contamos con Nigel Godrich, quien trabajó con nosotros en Sea Change y Mutations, para mezclar todas las canciones. Había pasado una década desde que entramos al estudio para grabar Morning Phase. Esta vez sentí que nuestra forma de tocar y la química entre nosotros habían evolucionado y profundizado; un sonido que se ha ido construyendo a lo largo de décadas de trabajo juntos.
Aunque estábamos regresando a un lugar tanto musical como físico, también sentimos que íbamos descubriendo nuevos sonidos y nuevas texturas emocionales durante el proceso.”
El anuncio de Ride Lonesome llega acompañado de “In The Night,” el segundo adelanto del próximo álbum. Se trata de una impresionante, aunque contenida, oda a las reflexiones nocturnas. La canción también está disponible junto con un elegante e inspirado video cinematográfico dirigido por Mikai Karl, producido por Ryan Smale y protagonizado por Denis Lavant (Beau Travail, Mauvais Sang).
Al igual que “Ride Lonesome”, “In The Night” evoca los paisajes sonoros y las texturas bellas y melancólicas de Morning Phase, ganador del GRAMMY® al Álbum del Año en 2015, así como de su predecesor espiritual, el clásico Sea Change de 2002. Ambas canciones cuentan con la participación de varios de los músicos que colaboraron en esos álbumes fundamentales. Producidas por Beck y mezcladas por Nigel Godrich, estas nuevas composiciones apuntan hacia una dirección distinta, aunque familiar, en la evolución artística del músico.

