El músico y artista plástico argentino Alfonso Barbieri presenta su nuevo disco, Nubosidad Bailable, el próximo viernes 12 de junio, editado por el prestigioso sello Club del disco.
Una obra discográfica, en vinilo con tapa lenticular y CD, en la que participan Gustavo Santaolalla, León Gieco, Mariana Enriquez y Renata Schussheim.
La presentación oficial será el sábado 12 de septiembre a las en el espacio porteño Roseti, Gallo 764.
“Juego de opuestos, el gris y los colores, la posibilidad del baile para combatir la angustia del presente, la luz que se intuye allí donde sólo se ve negrura. Las diferentes gamas de azul, gris, violeta y negro que se rompen en los tonos plenos y brillantes de una fiesta. El cine y la pintura. La comedia y el horror. Universos que se chocan y se expanden. Una gran explosión sonora. Un disco que se escucha en cinemascope”
Nubosidad bailable, el álbum número 13 en la carrera solista de Alfonso Barbieri, es un recorrido por varias de sus obsesiones, influencias e inspiraciones: bandas de sonido de películas; música folklóricas del norte del país; músicas populares latinoamericanas; Charly García, David Bowie, el glam y el heavy metal de los años 90. Fanfarria carnavalesca, film noir,cine de terror, western polvoriento, comedia musical. Su infancia, su adolescencia, su familia, sus recuerdos y un hoy que se presenta tempestuoso, amenazante. Todo eso se condensa en los doce tracks que componen este disco, que fue pensado como un ritual.
Las nubes jamás son iguales a ellas mismas ni entre sí. Son deformes, cambian constantemente. A veces se nubla de repente, el cielo se pone negro y después de unos minutos nada de eso queda. Las nubes pueden traer desazón y también alivio. El de las nubes es un movimiento constante, circular. La canción “Nube”, con la participación de Gustavo Santaolalla, funciona como una primera mitad de la obertura en la que se sientan las bases de este viaje: la convivencia de lo artificial y lo orgánico, la calma y la tormenta, lo físico y lo virtual. La complementa “Espectro Kanji”: exuberante, festiva en los saxofones y percusiones que levantan la temperatura de este rito que consiste en aceptar la nubosidad que nos rodea, y elevarla a través de la música y la danza.
En “Pronóstico”, la voz de Renata Schussheim brinda la previsión del tiempo para esta ceremonia: un temporal de sudor y fuego. Hiperbólico, ardiente, recalentado, volador.
“Después de tanta oscuridad, veremos mejor”, canta Alfonso en “Nubosidad bailable”, una balada/himno que habla de un futuro posible. Porque, ante todo, se trata de un disco esperanzador. En un momento de mucha inestabilidad e incertidumbre, la invitación de Barbieri es, justamente, bailar esa nubosidad.
“Explosión” llega pícara, juguetona, como en puntitas de pie. La voz de Sofía Bergallo y de Alfonso se acoplan en esta conversación casi de alcoba en la que hablan de las “ganas de quemarlo todo para volverlo a construir”.
“Palacio interior” es un tango bowieano, glam rioplatense con unas guitarras que irrumpen en la canción como si fueran personajes de una película.
Músico y artista plástico, Alfonso Barbieri vive a los saltos entre sus impulsos creativos. Por eso, la música se cuela en su producción de cuadros y kimonos y la pintura suele verse plasmada en sus canciones. Nubosidad bailable es visual por lo cinematográfico, pero también muy pictórico en las decisiones de arreglos y orquestación.
“Spiritual Robot Blues” es un homenaje poético a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Un llamado de atención sobre consensos que hoy parecieran estar en duda, y sobre la importancia de poder ver el lugar fundacional que tienen en nuestra sociedad y nuestra historia, para entenderla y que no se repita.
Construida como un collage de frases tomadas de la novela Este es el mar, de Mariana Enriquez (que figura como coautora de la letra), “Este es el mar” es un cuartetazo que incluye en un mismo universo heavy metal, la Mona Giménez, Pulp, porno californiano, marginalidad y estética Almodóvar. Cuenta con la participación de Mara Santucho, vieja amiga y compañera de Alfonso en la banda Los Cocineros, en las voces.
“Monstruos de noche” es un bolero pensado para que Drácula, Frankenstein, el Hombre Lobo, la Momia, el Hombre Invisible y la Novia de Frankenstein toquen las maracas. Una historia de terror que, sin embargo, alberga la ilusión de encontrarse más allá del arcoíris.
El disco fue grabado entre Buenos Aires, Córdoba y Los Ángeles, donde además fue mezclado por Anibal Kerpel, que es también coproductor. La inclusión aquí de su remezcla de “Mensaje de todos”, un chamamé intervenido por The Kinks o The Zombies, con la participación de León Gieco y originalmente editada por Barbieri como sencillo en 2023, es una cita velada al disco De Ushuaia a la Quiaca, de Gieco, producido por Santaolalla y Kerpel.
“Poltergeist” es una balada onírica y queer, un fresco de la otredad en el que el cine de terror se enreda con los recuerdos adolescentes de Alfonso, esa época incómoda y a la vez tan excitante, cuando intentaba entender el deseo, las ansias, los anhelos, las frustraciones.
El ritual llega a su fin y alguien tiene que limpiar los restos de la fiesta. “Danceable Cloudiness” es un epílogo robótico y automático en un mundo distópico. Aunque no tanto.
Editado por Club del Disco, el álbum se publicará en CD y plataformas y contará con una edición especial en vinilo con tapa lenticular, que incluirá un book con collages, pintura y fotografías originales de Barbieri.
ALFONSO BARBIERI PRESENTA
NUBOSIDAD BAILABLE
VIERNES 12 DE JUNIO EN TODAS LAS PLATAFORMAS DIGITALES
PRESENTACIÓN SÁBADO 12 DE SEPTIEMBRE EN ROSETI
GALLO 764 – CIUDAD DE BUENOS AIRES

