GINEL presentó Borde Vivo en una noche inolvidable en la Sala Villanos de Madrid

“Este concierto nos ha representado al 100%”. Así resume Ginel la noche del 20 de mayo, una presentación que no solo marcó el debut en directo de Borde Vivo, sino también la consolidación de una propuesta artística construida desde el cariño, la honestidad y la búsqueda de una música verdaderamente viva.

Crónica escrita por: Ginel
Fotos realizadas por: My Favorite Movie

El proyecto nació del deseo compartido de darle a sus canciones el tiempo, el cuidado y la profundidad que merecen. Desde el principio, Ginel construyó este proyecto de manera consciente como un espacio colectivo, donde la conexión, la sensibilidad y la expresividad de cada integrante fueran parte esencial de la música. “Fuimos a por ello… confiamos en la energía, en la música y en que con mucho trabajo y dedicación las cosas salen, y salen bien”, cuenta la banda tras el concierto.

La noche comenzó con la actuación de Mauro Samaniego, cuya intensidad y sensibilidad prepararon el terreno perfecto para lo que vendría después. “Mauro tiene unas canciones brutales, nos encanta cómo escribe y poder compartir con él ha sido realmente bello”, comenta Marta Ge.

El concierto de Ginel arrancó con la participación especial de Paco Agrado, quien abrió la velada con unas palabras cargadas de intención, poesía y belleza, creando una atmósfera infinitamente emotiva antes de que sonara la primera nota.

La banda abrió el directo con “Grita”, el primer y único single publicado hasta ahora, lanzado el pasado 14 de mayo. El tema ocupa un lugar especial dentro del universo de Ginel: fue la primera canción trabajada colectivamente por toda la banda y la que terminó definiendo el sonido del proyecto. “Grita tiene una energía muy potente, es como un portal que nos integra a todos dentro del concierto”, explican.

En una decisión poco habitual en tiempos dominados por el streaming, Borde Vivo todavía no está disponible en plataformas digitales. El disco solo puede escucharse en formato físico y en los conciertos de la banda, una elección consciente con la que Ginel busca devolver valor a la experiencia en directo antes de lanzarse “al mar, muchas veces ingrato, del streaming”.

Uno de los momentos más impactantes de la noche llegó durante la interpretación de “Menamorao”, cuando subieron al escenario Adrián Martínez y Rocío Erpel, bailarines y fundadores de la Compañía Eszer. La pareja desarrolló una performance cargada de improvisación, energía y sensualidad, que terminó expandiéndose hasta la pista entre el público, desdibujando los límites entre escenario y espectadores.

La velada también contó con la participación de Nico Saba, reconocido por su trabajo al frente de Kanaku y El Tigre y actualmente centrado en su proyecto solista y su carrera cinematográfica. No era la primera vez que Ginel y Nico compartían escenario: previamente, Marta Ge había sido invitada a cantar durante la última gira de Kanaku y El Tigre en Madrid, en la sala del Movistar Arena.

Otro de los momentos especiales llegó con la aparición de La Otra, cuya presencia aportó una fuerza única al concierto. Conocida por sus letras profundamente poéticas y políticas, la artista impregnó el escenario de una personalidad magnética y cercana.

La banda adelanta además que tanto Nico Saba como La Otra han mostrado interés en grabar colaboraciones de estos temas para que puedan trascender más allá de los directos.

Con la sala completamente llena, una energía desbordante y un público absolutamente entregado, la noche terminó convirtiéndose en una celebración colectiva. La conexión entre banda y asistentes fue total: escucha, emoción y presencia compartida. Quienes llegaron con expectativas altas terminaron igualmente sorprendidos por la calidad y la intensidad del espectáculo.

Sobre el escenario, Ginel mostró una complicidad y organicidad poco habituales. La banda ha manifestado abiertamente su intención de defender una manera de hacer música completamente en vivo, sin secuencias pregrabadas ni artificios externos. “No queremos que se pierdan las bandas que tocan realmente en directo, escuchándose mutuamente y dejando que cada concierto tenga algo único y vivo, con espacio para improvisar y reaccionar en el momento”, afirman.

Borde Vivo no podría haber tenido una mejor recepción ni un concierto más potente para celebrar su debut.