Sensibilidad, tensión y distorsión: la visión de Motor Disco en “Dioses Salvajes”

Motor Disco entiende la música como un lugar físico. Un espacio donde la elegancia puede convivir con la distorsión y donde la vulnerabilidad no debilita, sino que vuelve más humano al impacto. “Dioses Salvajes”, el nuevo EP del proyecto solista, nace justamente desde esa tensión: canciones densas, envolventes y atravesadas por una sensibilidad que nunca pierde el pulso humano.

Influenciado por Depeche Mode, Massive Attack, Pulp, Portishead y Nick Cave & The Bad Seeds, su sonido se mueve entre el dark wave, electronic rock, alt rock y trip hop. Guitarras que oscilan entre la aspereza y la sofisticación, sintetizadores hipnóticos y una voz sombría pero cálida terminan de darle identidad a canciones que parecen hablarle directamente al oyente.

Detrás del trabajo está Damián Manasevich, músico del sur del Gran Buenos Aires que construyó cada capa de sonido rotando de instrumento en instrumento. Todo surgió íntegramente en una habitación, con recursos limitados pero, una visión clara y una voluntad imposible de ignorar. Producido, mezclado y masterizado por el propio Manasevich, el lanzamiento encuentra su fuerza en una búsqueda íntima y desnuda por convertir emoción en sonido.

Dentro del disco, “Quebrame” expone su costado más vulnerable, mientras que “No me hagas ir Primero” avanza impulsada por su magnetismo y tensión constante. A lo largo del recorrido se percibe el concepto principal: seguir creando como irreverencia ante el caos y la tristeza.

Actualmente, el proyecto trabaja en trasladar todo ese imaginario al vivo bajo una propuesta que busca ir más allá del formato tradicional de concierto. Motor Disco apunta a construir una experiencia inmersiva y emocional, invitando al público a involucrarse con lo que sucede sobre el escenario.