El cantautor hispanouruguayo Leo Rizzi presenta La belleza de las flores, su segundo álbum de estudio, en el que transforma el arte de la cotidianidad en un ritual de contemplación y belleza.
Compuesto por Rizzi, Jesús José Ortega Bermúdez y Juan González Sánchez, La belleza de las flores se presenta como una obra con una narrativa cohesiva, estructurada en dos caras que retratan el poder transformador del amor, la autocontemplación, la reflexión y la conexión con el aquí y el ahora.
Musicalmente, Rizzi y RYO construyeron, desde la coproducción, un universo anclado en el soft pop/rock, donde la nostalgia es un elemento unificador de ambas caras. Las cuerdas —a través de guitarras, bajo, violín y piano—, junto con la batería, son la columna vertebral musical del álbum, enriquecida por arreglos de vientos y por la aparición inesperada del sitar y del tanpura en “Fe”, dos instrumentos que otorgan una dimensión espiritual al tema.
El concepto de La belleza de las flores está inspirado en los pensamientos del filósofo surcoreano radicado en Berlín, Byung-Chul Han, quien se ha destacado por su análisis profundo de la vida en medio de la digitalización y la capitalización de la atención, así como por una propuesta que aboga por el poder radical de la quietud y la contemplación.
En sus letras, Rizzi habla de redención amorosa y personal, de reflexión, de superación de miedos y demonios, de duelos, de evolución, de deseo, de conexión espiritual y religiosa, así como de existencialismo.
El álbum es la respuesta de Leo al vertiginoso ritmo de la cotidianidad humana y a los conflictos que esto genera: la desconexión con el yo y una vida en piloto automático. Como el mismo intérprete lo describe: “intento habitar un limbo de lo bello ante la rapidez de la comunicación, la profanación de lo sagrado y la confusión entre poesía e información”.
Con el álbum, Rizzi planta “la semilla de lo puro para que podamos encontrarnos con la inspiración en los días que nos quedan por delante” e invita a los oyentes a sumergirse “en la belleza, la belleza por la belleza; no hay que datificar, no hay que cuantificar, ni mucho menos hay que comercializar aquello que es invisible, aquello que es sagrado”.
El álbum llega con “Nueva Era”, un tema que, como su nombre indica, presenta el renacer de Leo. En su letra, el artista describe una vida falsa, “de promesas y delirios / dejando atrás la calma”, pero, lejos de autoflagelarse por el peso de su realidad, muestra una aceptación radical de su ser.
La producción inicia con “Puro” —que además fue el primer sencillo que Rizzi dio a conocer de este nuevo capítulo musical—, uno de los temas más honestos y vulnerables de su repertorio, en el que habla sobre la rendición ante el amor.
Del álbum también se desprenden los sencillos: “Choque”, “Corazón hinchado” y “Aquí Nadie se Puede Morir” junto a Santi Balmes, líder y vocalista de la agrupación de rock española Love of Lesbian.
Balmes no es la única colaboración del álbum; Rizzi también contó con las voces de la artista emergente granaína VIOLETA en “Halo”, así como con el artista Manu Om en “Fe”.
En Om, Rizzi explora una faceta espiritual a través de dos mantras hindúes presentes al final de “Fe”: Om Hanumate Namaha —a Hanumán, una deidad que simboliza protección, fuerza y devoción— y Om Namo Bhagavate Vasudevaya — uno de los mantras sagrados más importantes del vaisnavismo sobre la liberación y la paz interior.
La incorporación de mantras hindúes, además del haiku que presenta en “Párpados”, demuestra la madurez y profundidad del sonido y de la composición de Rizzi, así como su curiosidad creativa, una cualidad que lo ha llevado a traspasar las fronteras de su universo artístico.
Visualmente, Rizzi traduce todo este universo a través de una portada y una contraportada diseñadas por el ecléctico artista plástico hispanocroata Filip Ćustić, quien en 2019 obtuvo su primer Latin GRAMMY® por Mejor Diseño de Empaque por su trabajo visual de El mal querer de Rosalía.
La belleza de las flores consolida a Rizzi como uno de los cantautores más emocionantes de su generación, con una honestidad y una profundidad lírica que atraviesan al oyente, así como un sonido capaz de conectar con el epicentro de las emociones.

