“PINGÜINOS”: la incómoda belleza de aprender a perder

Las canciones de desamor siempre apuestan por buscar la redención, el amor propio o un cierre digno. Pero Agris, con su creatividad y talento, propone algo nuevo en este sencillo: simplemente quedarse con la herida.

Cuando una relación termina, siempre llega una sobredosis de emociones: de la tristeza al coraje, pasando por la euforia y la añoranza, nuestro corazón se encuentra en una montaña rusa de la cual es difícil hacer conciencia, pues los sentimientos nublan cualquier análisis objetivo de lo que realmente sucedió.

Sin embargo, a veces llegan momentos de luminosidad para ver las cosas en su justa dimensión, tal como lo retrata Agris en su nueva canción, “Pingüinos”: una suave balada de tintes folk donde la protagonista no intenta justificar o resolver la herida del desamor, sino observar con honestidad (y mucha vulnerabilidad) el momento en que una relación valiosa se rompe por no empeñarse en ella.

Como resultado obtenemos una pieza tan íntima y melancólica como profundamente humana. Al respecto, la cantante menciona: “hay mucha tristeza cuando ves morir una buena relación por tu culpa”. Así, “Pingüinos” parte de una premisa muy sencilla: revisar las decisiones equivocadas y las oportunidades de amor que se dejaron ir por no reconocer lo que se hacía bien en pareja.

Lejos de la catarsis o la disculpa, “Pingüinos” abraza los claroscuros. “Es una canción que no busca dar lecciones para amar mejor o aconsejar sobre pedir perdón de la manera correcta…simplemente es una canción bonita”, confiesa Agris con actitud confesional, al tiempo que se aleja de los lugares comunes, para mostrarnos su lado más crudo y honesto.

El video oficial de “Pingüinos” se mantiene en la misma línea: con una propuesta visual minimalista, observamos a la artista frente a una pantalla que simula el acuario con pingüinos al cual se hace referencia en la primera línea de la canción. A este cuadro se suma una iluminación en tonos azules, color que sirve como metáfora para la tristeza que queda detrás de cualquier pérdida.