El subsuelo está a punto de sentir la onda expansiva. Exorcizphobia regresa con su último álbum de larga duración, Neurosis Unbound, previsto para el 14 de abril de 2026 a través de Doomentia Records, con una edición especial en Japón a través de DTD Records.
Mezclando thrash de alambre de púas con crudeza crossover, Neurosis Unbound canaliza la experimentación valiente de Voivod, el impacto socialmente consciente de Sacred Reich y la intensidad vertiginosa de D.R.I. Esto no es adoración retro. Este es un thrash probado en batalla que se niega a jugar a lo seguro.
En esencia, Neurosis Unbound es una olla psicológica a presión. La banda describe el álbum así:
“Una inmersión sin filtros en las fracturas de la psique humana. Un enfrentamiento crudo con las sombras que pasamos la vida ignorando.”
Esa tensión se filtra en cada riff y línea vocal. Las guitarras cortan y giran, los ritmos golpean con precisión y la voz transmite la urgencia de una mente al borde. Aquí no hay relleno. Cada pista parece que se abre paso a rasguños por los altavoces.
La producción estuvo a cargo de Amak Golden, Tomas Skorepa y Exorcizphobia, asegurando que el disco tuviera éxito con claridad y agresividad sin filtros. El resultado es un sonido que honra las raíces clásicas del thrash mientras avanza con bordes afilados y un peso moderno.
Para añadir aún más prestigio al lanzamiento, la portada del álbum fue creada por Michel “Away” Langevin, el legendario batería y arquitecto visual detrás de Voivod, lo que le da al disco una identidad visual impactante que iguala su intensidad sonora.
En una escena que a veces se queda atascada persiguiendo ayer, Exorcizphobia está abriendo la puerta de una patada y arrastrando el thrash al presente con determinación y convicción. Neurosis Unbound no trata sobre nostalgia. Se trata de confrontación, evolución y de mantenerse peligroso.

